El portaaviones USS Abraham Lincoln atracará en la provincia de Chonburi, Tailandia, a principios de septiembre de 2026 tras una larga y exigente misión en Oriente Medio. Más de 5.000 marineros e infantes de marina realizarán una escala de descanso, mientras las autoridades locales endurecen la seguridad y prohíben actividades como el consumo de cannabis y el parasailing.
El buque nuclear de la Armada estadounidense, que zarpó de su base en San Diego en noviembre de 2025, fue redirigido al mar Arábigo y al golfo Pérsico para apoyar las operaciones militares en el marco del conflicto con Irán. Esta travesía prolongada ha establecido un récord moderno de permanencia ininterrumpida en el mar.
Preparativos y estrictas normas en Pattaya
Para recibir a los miles de marineros que desembarcarán en la ciudad turística de Pattaya, las autoridades locales han desplegado un operativo especial de seguridad. El gobernador provincial, Narit Niramaiwong, indicó en declaraciones a la agencia AFP que unos 600 funcionarios proveerán seguridad y la asistencia necesaria durante las visitas escalonadas de la tripulación.
Tras mantener reuniones con funcionarios estadounidenses, el alcalde de Pattaya, Poramet Ngampichet, informó sobre las restricciones impuestas a los militares durante su estancia en tierra. Entre las prohibiciones destacan actividades recreativas como el parasailing y el uso de marihuana, un producto cuyo consumo médico fue legalizado en Tailandia en 2022. Los marineros también tienen prohibido el acceso a farmacias, dispensarios de cannabis y zonas específicas de ocio nocturno, debiendo abandonar la famosa calle Walking Street antes de las 2:00 de la madrugada.
Expectativa económica frente a la sombra del turismo sexual
Los comercios locales, golpeados por una baja generalizada en el turismo internacional derivada de los altos precios del combustible y del conflicto en Oriente Medio, observan la visita con una mezcla de esperanza y prudencia. Banderas con mensajes de bienvenida cuelgan de los establecimientos cercanos a la playa, mientras el alcalde calcula que cada militar estadounidense podría gastar entre 1.000 y 3.000 baht diarios (equivalentes a unos 30 o 91 dólares) durante su estancia en tierra.
Sin embargo, la escala también reaviva la atención sobre la reputación de la zona.
El riesgo para la salud y la seguridad, ya que la afluencia de un gran número de clientes puede aumentar la probabilidad de explotación sexual y la propagación de enfermedades de transmisión sexual. Pipatpong Fakfare, profesor asociado de la Universidad de Bangkok, vía Reuters y Military Times
Un despliegue marcado por la controversia sobre el bienestar de la tripulación
La escala en Tailandia llega en un momento de escrutinio internacional sobre las condiciones de vida y el desgaste psicológico de los marineros a bordo del USS Abraham Lincoln. Diversos medios e informes de legisladores estadounidenses señalaron problemas de moral, incidentes de intentos de salto por la borda y restricciones en el suministro de agua y alimentos frescos durante los más de ocho meses de navegación continua.

El secretario interino de la Marina, Hung Cao, defendió el rendimiento de los efectivos al anunciar el fin de la misión y aseguró que la seguridad y la protección de los marineros e infantes de marina siempre son lo primero. Asimismo, reconoció que se atendió a un pequeño número de casos de salud mental sin pérdida de vidas y que los planes de alimentación se ajustaron cuando no hubo suministros frescos disponibles.
No cabe duda de que nuestros jóvenes han sido llevados al límite, pero nunca se han rendido. Están comprensiblemente cansados, pero nunca han estado fuera de combate. Hung Cao, secretario interino de la Marina de EE. UU.
Por su parte, el presidente Donald Trump restó importancia a las críticas sobre la excesiva duración de la travesía y afirmó ante los reporteros que el despliegue del portaaviones fue not nearly long enough
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