El cardenal venezolano Baltazar Porras fue retenido este miércoles por las autoridades en el aeropuerto internacional de Maiquetía, impidiéndole salir del país. El religioso tenía previsto viajar a Bogotá, con destino final a Madrid, acompañado de otras dos personas. Durante el incidente, los funcionarios confiscaron y cancelaron su pasaporte venezolano.
Según un comunicado emitido por el propio cardenal, esta situación se suma a las crecientes tensiones entre el gobierno de Nicolás Maduro y la Iglesia católica venezolana en los últimos meses.
Porras relató que, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, al llegar a Migración, los oficiales retuvieron su pasaporte bajo el pretexto de una verificación rutinaria. “En dos oportunidades me dijeron que aparezco difunto”, afirmó. Cuando faltaba media hora para la salida del vuelo, un militar le notificó que no podía viajar y lo escoltó fuera del área de embarque.
El cardenal explicó que se le solicitó firmar un documento alegando “incumplimiento de las normas para viajar”, y que al intentar fotografiar el papel, se le impidió hacerlo y fue amenazado con ser detenido. “Les cuento esto para evitar tergiversaciones. Pero es algo que duele porque atenta contra los derechos que tenemos como ciudadanos, de lo que no se da respuesta alguna”, declaró, coincidiendo el incidente con el Día Mundial de los Derechos Humanos y la campaña Sin información no hay derechos.
Porras viajaba junto a José Leonardo Carta Tirado, canciller del Gran Priorato de la Orden de Venezuela, para asistir a la ceremonia de investidura del cardenal como Protector Espiritual de la Orden, con fecha de regreso programada para el 21 de diciembre.
Este incidente se produce en un contexto de tensión política, tras la salida del país de la líder opositora María Corina Machado, quien fue recibida este miércoles en Oslo para la entrega del Premio Nobel de la Paz.
Organizaciones como Provea han denunciado que la retención en aeropuertos y la anulación de pasaportes se han convertido en una práctica común del gobierno venezolano contra opositores, defensores de derechos humanos y periodistas. “Debemos recordar que la retención y/o la invalidación del documento de identidad se sumó a otras violaciones de derechos fundamentales en medio del esquema represivo que se consolidó tras el 28J”, señaló Oscar Murillo, coordinador de la ONG.
En octubre pasado, durante los actos de canonización de los primeros santos venezolanos, Porras pronunció un discurso en Roma en el que denunció la crisis de derechos humanos en Venezuela, calificando la situación como “moralmente inaceptable” y lamentando la falta de justicia para los presos políticos. Sus declaraciones fueron criticadas por el propio Maduro, quien lo acusó de conspiración.
En esa ocasión, también se le impidió a Porras viajar a la localidad de Isnotú para participar en la peregrinación por la canonización de José Gregorio Hernández, recibiendo llamadas de funcionarios gubernamentales que le sugirieron no asistir por motivos de seguridad. En un intento de llegar por tierra, también se le obstaculizó el paso.
