Una reciente investigación científica ha advertido sobre los efectos del uso de videojuegos en menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según los hallazgos reportados por la Agencia de Noticias Iraquí (INA), el consumo de estos contenidos digitales puede contribuir a un incremento en los niveles de impulsividad en niños diagnosticados con esta condición.
El estudio subraya la importancia de monitorear el tiempo y el tipo de interacción que los menores mantienen con este tipo de entretenimiento tecnológico, dado que las características propias de los videojuegos podrían exacerbar comportamientos impulsivos en este grupo poblacional. Los especialistas sugieren que es fundamental evaluar cómo estas actividades influyen en el desarrollo conductual y emocional de los niños con autismo, permitiendo así establecer pautas más saludables para su tiempo libre.
