El análisis de antiguos restos esqueléticos ha revelado la presencia de virus integrados en el ADN humano. Este descubrimiento, según reportes de citytimes.tw, sugiere que nuestros antepasados estuvieron expuestos a virus que, en lugar de causar enfermedades activas, se insertaron en nuestro genoma y se transmitieron a través de generaciones.
La investigación indica que estos virus endógenos, como se les conoce, podrían tener un impacto en la salud humana, influyendo en el desarrollo de enfermedades autoinmunes o incluso en la respuesta a infecciones modernas. Aunque la mayoría de estos virus permanecen inactivos, su presencia en nuestro ADN ofrece una ventana al pasado evolutivo y a las interacciones entre los humanos y los virus a lo largo del tiempo.
