La vitamina D es esencial para el buen funcionamiento del organismo, destacando por su contribución al mantenimiento del sistema óseo y muscular, ya que facilita la absorción del calcio, crucial para fortalecer los huesos y brindar soporte al cuerpo. Además, esta vitamina ayuda a reforzar las defensas y posee efectos antiinflamatorios. Sin embargo, tanto la falta como el exceso de vitamina D pueden ser perjudiciales para la salud.
La Sociedad de Endocrinología, que reúne la investigación de 18.000 especialistas de 120 países, ha publicado recientemente una guía sobre la cantidad diaria recomendada de vitamina D. Es importante recordar que el cuerpo humano no produce esta vitamina.
Obtener la cantidad mínima necesaria de vitamina D es relativamente sencillo en España y otros países cálidos, ya que solo 15 minutos de exposición solar pueden proporcionar el 80% de la cantidad diaria requerida. Cuando la exposición al sol es limitada, es necesario recurrir a fuentes alimenticias como el salmón, la yema de huevo, lácteos y cereales. No obstante, existe un déficit generalizado de vitamina D a nivel mundial, lo que a menudo requiere el uso de suplementos.
Un estudio de la Sociedad de Endocrinología, publicado en el ‘Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism’ este mes de junio, revela que superar la cantidad diaria recomendada de vitamina D no ofrece beneficios adicionales en personas sanas. Sin embargo, niños, embarazadas, personas mayores de 75 años y adultos con prediabetes podrían necesitar una ingesta ligeramente superior. Las recomendaciones generales son de 600 UI (15 microgramos) hasta los 70 años y 800 UI (20 mcg) a partir de los 70.
Cómo se mide el déficit de vitamina D
Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el déficit de vitamina D se diagnostica midiendo la 25-hidroxivitamina en sangre, que es la forma transformada en el hígado tras su formación en la piel. Se consideran valores óptimos aquellos superiores a 30 ng/mL, mientras que niveles inferiores a 10 ng/mL indican deficiencia y entre 10 y 20 ng/mL, insuficiencia.
La deficiencia de vitamina D puede contribuir al desarrollo de osteopenia y osteoporosis (disminución progresiva de la masa ósea), debilidad muscular y un mayor riesgo de pérdida de equilibrio.
