Las zonas arboladas urbanas son consideradas infraestructuras críticas para combatir el cambio climático, según un estudio liderado por la Universidad de Bangor en el Reino Unido y publicado en la revista PLOS Climate. Las grandes metrópolis mundiales suelen relegar los parques a un plano meramente ornamental, descuidando su defensa natural más potente contra el calentamiento global.
Infraestructuras críticas frente a la crisis climática
La comunidad científica y diversos expertos reclaman que estas áreas dejen de considerarse elementos secundarios y pasen a formar parte de las infraestructuras esenciales de las ciudades, recibiendo una financiación económica estable, mayor protección legal y una planificación adecuada para afrontar el aumento de las temperaturas y mejorar la calidad de vida de los habitantes. Los árboles urbanos mitigan el peligroso efecto isla de calor, purifican el aire contaminado, amortiguan el ruido del tráfico diario, reducen notablemente el estrés de la población y resguardan la diversidad biológica.

Herramientas informáticas y modelos de inmersión verde
Ante este escenario, surgen propuestas arquitectónicas innovadoras como la iniciativa denominada The Green Dip, impulsada por los arquitectos y urbanistas del centro de investigación y estudios The Why Factory (TWF), situado en la Universidad Tecnológica de Delft, en los Países Bajos. Este centro está dirigido por el profesor Winy Maas, socio fundador del estudio de arquitectura neerlandés MVRDV.

Para visualizar cómo serían las urbes ecologizadas, los investigadores desarrollaron una herramienta informática llamada The Green Dip Maker o Green Maker. Este software combina los conocimientos de edificios y plantas, e incluye un catálogo de elementos de diseño como escaleras, columnas, redes, suelos, túneles, ventanas y aceras para colocar hierbas, arbustos y árboles en cualquier superficie, ya sea en tejados, fachadas, calles o espacios públicos circundantes. Los especialistas señalan que esta ecologización debe ser exclusiva para cada urbe según su ubicación geográfica, poniendo especial énfasis en las especies nativas y adaptadas al clima local.
Acciones locales en Pamplona
En el plano práctico, los ayuntamientos implementan medidas de naturalización y ampliación de masa forestal. En noticiasdenavarra.com se han venido rematando los trabajos de plantación en dos bosques urbanos, con una inversión total de algo más de 500.000 euros.
Las actuaciones incluyen la creación de un nuevo bosque urbano de absorción de CO2 en Mendebaldea —sobre una parcela anteriormente destinada a pastos con una superficie de 22.671 metros cuadrados y un presupuesto de 351.503,78 euros— y la repoblación forestal de 18,45 hectáreas en Monte Ezkaba en dos parcelas incendiadas en 2022. Con estas intervenciones, la ciudad cuenta con un total de 50 hectáreas de bosque, al margen de los ecosistemas fluviales, sumando unos 120.000 árboles entre parques, aceras y masas forestales.
También te puede interesar
