La Antártida se encuentra sobre el «agujero de gravedad» más fuerte de la Tierra, una anomalía gravitatoria regional conocida como la Anomalía Gravitatoria de la Antártida Oriental. Investigaciones recientes han arrojado luz sobre cómo se formó esta peculiaridad.
Este agujero de gravedad no implica que la gravedad sea más débil en la Antártida, sino que representa una depresión en el campo gravitatorio de la Tierra. Los científicos han determinado que esta anomalía está relacionada con los cambios en el manto terrestre que ocurrieron hace miles de millones de años, específicamente con el enfriamiento y hundimiento de la placa tectónica del Pacífico.
El estudio, publicado en la revista Geophysical Research Letters, sugiere que la placa del Pacífico, al ser más densa que el manto circundante, se hundió en el interior de la Tierra, creando una especie de «cicatriz» en el manto que afecta el campo gravitatorio. Esta subducción masiva habría provocado una acumulación de material denso en la frontera entre el manto y el núcleo, contribuyendo a la formación del agujero de gravedad.
Los investigadores utilizaron datos de satélites GRACE y GRACE-FO para mapear con precisión las variaciones en el campo gravitatorio de la Tierra. Estos datos revelaron que la Anomalía Gravitatoria de la Antártida Oriental es significativamente más profunda y extensa de lo que se pensaba anteriormente.
Comprender la formación y evolución de esta anomalía gravitatoria proporciona información valiosa sobre la dinámica interna de la Tierra y los procesos que dan forma a nuestro planeta.
