El almacenamiento de sangre de cordón umbilical implica la recolección de la sangre que queda en el cordón umbilical y la placenta después del nacimiento de un bebé, y su conservación para uso médico futuro.
Esta sangre es rica en células madre, que tienen la capacidad de convertirse en otros tipos de células. Se pueden utilizar para tratar enfermedades como el cáncer, enfermedades de la sangre como la anemia, y algunos trastornos del sistema inmunológico.
La recolección de sangre del cordón umbilical es un proceso sencillo. Después del nacimiento, el médico sujeta el cordón umbilical en dos puntos, a unos 25 centímetros de distancia, y lo corta. Luego, se inserta una aguja para recolectar al menos 40 mililitros de sangre del cordón. La sangre se sella en una bolsa y se envía a un laboratorio o banco de sangre de cordón para su análisis y almacenamiento. Este proceso es rápido e indoloro tanto para la madre como para el bebé.
Existen dos opciones principales para el almacenamiento de la sangre del cordón umbilical: bancos públicos y bancos privados. Los bancos públicos no cobran por el almacenamiento y la sangre donada está disponible para cualquier persona que la necesite. Los bancos privados, por otro lado, cobran una tarifa por el almacenamiento y la sangre se reserva para uso personal o familiar.
