Una startup malagueña, Bioherent, ha desarrollado BioExplorer, un innovador sistema de diagnóstico in vitro basado en fotónica de silicio que promete revolucionar la detección de alergias a los antibióticos. La tecnología, que ya ha superado las primeras pruebas con pacientes, ofrece una fiabilidad significativamente mayor que los métodos actuales, alcanzando una capacidad diagnóstica del 88% frente al 53% de las soluciones existentes, según explica Yara Aceta, CEO de la compañía.
Las alergias a los antibióticos representan un desafío importante en los hospitales, ya que limitan las opciones de tratamiento en pacientes con infecciones graves. Un problema agravado por el alto número de falsos diagnósticos: se estima que entre el 1 y el 3% de la población es realmente alérgica, mientras que hasta un 10% está incorrectamente etiquetada como tal. Esta situación no solo dificulta el tratamiento adecuado, sino que también contribuye al aumento de las resistencias bacterianas, una amenaza que causó 24.000 muertes en España y 4,5 millones en el mundo en 2023, y que podría superar al cáncer como principal causa de muerte en 2050.
BioExplorer es un dispositivo automatizado y rápido, diseñado para su instalación en hospitales y laboratorios. Su funcionamiento se basa en el análisis de una muestra de sangre introducida en un cartucho desechable que contiene un chip biosensor fotónico miniaturizado. El resultado del diagnóstico se obtiene en pocos minutos.
La compañía tiene previsto continuar con los estudios preclínicos, ampliando la muestra a 150 pacientes, y realizar mejoras en el diseño del dispositivo para obtener la certificación necesaria a finales de 2026. Los ensayos clínicos, programados para 2027, permitirán obtener el marcado CE IVD, abriendo la puerta a la comercialización en 2028, inicialmente con cartuchos para la detección de alergias a la amoxicilina, penicilina G y penicilina V.
El modelo de negocio de Bioherent se centra en la venta recurrente de los cartuchos consumibles, previendo la venta de 50 equipos y 3.000 cartuchos por equipo al año en los primeros tres años. La comercialización comenzará en España y Portugal, y posteriormente se expandirá a Europa a través de distribuidores.
Más allá de las alergias a los antibióticos, Bioherent está desarrollando aplicaciones para la monitorización de tratamientos de inmunoterapia y la detección de alergias a otros fármacos, así como la posibilidad de licenciar su tecnología a terceros para su uso en campos como la cardiología o la oncología.
Fundada en julio de 2021, Bioherent es fruto de la colaboración entre investigadores de la Universidad de Málaga –Iñigo Molina, Ezequiel Pérez-Inestrosa y María José Torres–, combinando conocimientos de ingeniería, química y medicina. La empresa cuenta actualmente con 14 empleados y mantiene una estrecha colaboración con el Photonics & RF Research Lab de la UMA.
Bioherent se define como una empresa ‘deep tech’, que requiere una inversión significativa y un largo periodo de desarrollo para llevar al mercado tecnologías innovadoras basadas en la ciencia y la ingeniería. Hasta la fecha, ha recibido una inversión de 2,9 millones de euros por parte de Bullnet Capital y el CDTI.
