La secuela de ‘El diablo viste a la moda’ enfrenta críticas por estereotipos raciales en Asia
La esperada secuela de El diablo viste a la moda, titulada The Devil Wears Prada 2, se ha visto envuelta en una fuerte polémica tras el lanzamiento de un avance que ha generado indignación en China y otros países asiáticos. El motivo: la introducción de un personaje asiático con rasgos estereotipados y un nombre que muchos consideran ofensivo.
El personaje en cuestión, una asistente llamada Jin Chao, ha sido criticado por su representación en el filme. Según reportes de medios como The Guardian y South China Morning Post, su nombre fue malinterpretado en redes sociales como «Chin Chou», una variación que evoca el término despectivo «Ching Chong», utilizado históricamente para burlarse de personas de origen chino.
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El avance, compartido por un influencer chino, muestra a Jin Chao como una figura «nerd» con gafas gruesas, lo que ha reforzado las críticas por perpetuar estereotipos sobre los asiáticos en el cine occidental. Usuarios en redes sociales han expresado su decepción, cuestionando por qué Hollywood sigue recurriendo a representaciones reduccionistas de personajes asiáticos.
La polémica ha escalado hasta el punto de que se han lanzado llamados a boicotear la película. Según The Hollywood Reporter, algunos internautas en Asia han manifestado su frustración con frases como: *»¿Qué les hizo pensar que encontraríamos gracioso este tipo de racismo?»*. La discusión también ha puesto sobre la mesa el concepto del «Pocket Asian», un término que critica la tendencia de Hollywood a incluir personajes asiáticos como accesorios secundarios, sin desarrollo ni profundidad.
Hasta el momento, los productores de la película no han emitido un comunicado oficial sobre las críticas. Sin embargo, la controversia recuerda a otros casos recientes en los que películas occidentales han sido acusadas de perpetuar estereotipos raciales, generando debates sobre la representación en la industria del entretenimiento.
La película, protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway, está programada para estrenarse a finales de este año. Mientras tanto, la polémica sigue creciendo en redes sociales, donde usuarios exigen una disculpa y cambios en la representación del personaje.
La situación refleja un problema más amplio en la industria cinematográfica, donde la diversidad a menudo se limita a estereotipos en lugar de personajes complejos y auténticos. Mientras el mundo espera la respuesta de los creadores de The Devil Wears Prada 2, la polémica sirve como recordatorio de la importancia de una representación respetuosa y libre de prejuicios.
