El Gobierno ha fijado como objetivo prioritario convertir el alquiler en un eje fundamental del mercado inmobiliario. Con este cambio de estrategia, el Ejecutivo busca transformar un modelo que, tradicionalmente, había priorizado el acceso a la propiedad como principal motor de la vivienda.
Esta reorientación marca un punto de inflexión en la política habitacional, desplazando el enfoque desde la promoción de la adquisición de inmuebles hacia el fortalecimiento del parque locativo. El propósito es consolidar una estructura de mercado que otorgue al alquiler un papel estratégico dentro del sector.
