El riesgo país de Argentina se consolidó por encima de los 500 puntos básicos al cierre de la última semana bursátil de agosto de 2026, mientras el S&P Merval frenó una racha negativa mensual pese al impacto global en Wall Street y la volatilidad de los títulos soberanos en moneda extranjera.
La deuda soberana argentina atravesó una sesión compleja en las plazas internacionales durante el cierre semanal del viernes 28 de agosto de 2026. Los bonos Globales mostraron un recorrido descendente en Wall Street, con el Global 2029 encabezando las pérdidas al ceder un 0,5% según la cobertura internacional de los activos argentinos. Esta trayectoria descendente impactó de lleno en el indicador que elabora la banca privada internacional JP Morgan, el cual se mantuvo firme por encima de la barrera psicológica de los 500 puntos básicos.
La evolución del indicador de JP Morgan y el umbral de los 500 puntos
El índice financiero confeccionado por el banco de inversión norteamericano JP Morgan concluyó las operaciones del viernes en 513 puntos básicos, lo que representó un incremento de cuatro unidades frente a la rueda previa. Durante el transcurso de la última jornada bursátil, la prima crediticia abrió en 509 enteros, tocó un piso intradiario de 508 y escaló de forma gradual hasta fijar su valor definitivo en 513 unidades.
Este comportamiento respondió a una acentuada volatilidad técnica y a la presión vendedora sobre los títulos públicos globales negociados en el exterior. Las carteras de inversión mantuvieron una postura de cautela frente a las paridades de la deuda soberana en moneda extranjera, acumulando un avance cercano al 20% en el diferencial crediticio a lo largo de todo el mes de agosto. Semanas atrás, el indicador había perforado el umbral de las 500 unidades para alcanzar un pico de 532 puntos básicos el jueves 20 de agosto, antes de iniciar un proceso gradual de descompresión técnica.
El S&P Merval frena la caída mensual y el mercado cambiario mantiene la estabilidad
En el plano local, la renta variable logró un respiro tras cortar una racha negativa de cuatro semanas consecutivas de bajas. El índice S&P Merval avanzó 2% en pesos y 1% en dólares en la última semana, recuperándose de una corrección que lo había llevado a la zona de los u$s1.800, niveles que no se registraban desde hacía tres meses. Los mejores desempeños semanales se concentraron en los sectores de Servicios Públicos con un repunte de 4,4% y Servicios Financieros con un 2,5%, destacándose subas firmes en Transener, Supervielle y Banco Macro. No obstante, en la comparación mensual el balance sigue siendo desfavorable, con una caída acumulada del 10% en agosto para el índice accionario.
Por su parte, el frente cambiario operó con menor tensión y mostró señales de normalización. El dólar mayorista superó los $1.500 por primera vez el lunes, operando posteriormente en torno a niveles estables al cierre de la rueda, en un escenario de mayor provisión de liquidez, tasas de muy corto plazo cercanas al 20% y flexibilidad cambiaria por parte del Banco Central. En las pizarras minoristas del Banco Nación, el dólar oficial se ofreció a $1.535 para la venta, reflejando la estabilidad pautada por la autoridad monetaria en medio de la alta volatilidad financiera.
Señales políticas y el comportamiento de los ADRs en Wall Street
El clima financiero local estuvo acompañado por novedades en el ámbito institucional. El Índice de Confianza del Gobierno avanzó un 6,4% mensual en agosto, impulsado por mejoras en componentes como la preocupación por el interés general y la eficiencia en la gestión, con mayor apoyo registrado en el interior del país frente al Área Metropolitana de Buenos Aires. En paralelo, la Cámara de Diputados dio media sanción a iniciativas clave como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la legislación de Inocencia Fiscal, el tratado de patentes y el acuerdo comercial Mercosur-Singapur.

Pese a estos avances legislativos y macroeconómicos, las empresas argentinas que cotizan en Estados Unidos operaron bajo presión. Los certificados de depósitos argentinos (ADRs) sufrieron bajas generalizadas en Nueva York, con el sector financiero liderando los retrocesos y el banco BBVA marcando una caída de 2,6% en su cotización. Hacia el cierre de la semana, las presiones alcistas sobre los rendimientos de las tasas estadounidenses volvieron a golpear a los activos globales de riesgo, consolidando un escenario de selectividad estricta entre los operadores.
Más sobre esto