Según un artículo publicado por CHIP, la frecuencia con la que se ve a la familia puede tener un impacto en el bienestar emocional. Si bien mantener vínculos familiares es importante, el estudio sugiere que no es necesario verse con la familia con tanta frecuencia como se cree comúnmente.
La publicación original indica que la cantidad ideal de visitas familiares al mes varía de persona a persona, pero sugiere que mantener un equilibrio entre el tiempo dedicado a la familia y el tiempo dedicado a uno mismo es crucial para la salud mental.
