Desde su último informe sobre el estado del medio ambiente en 2016, Friburgo ha implementado importantes planificaciones y legislaciones para mejorar la preservación del entorno. Entre estas se encuentran:
- La planificación para la eliminación de microcontaminantes en las estaciones de depuración (2017),
- El plan de medidas para la protección del aire (2020),
- El plan climático cantonal y la ley sobre el clima (2021 y 2023),
- El plan sectorial de la gestión de las aguas (2021),
- El plan de acción para reducir los riesgos asociados a los productos fitosanitarios en los ámbitos agrícola y no agrícola (2021),
- La estrategia para la protección de los suelos (2023),
- El plan sectorial de las infraestructuras de agua potable (2025).
Se espera que estas planificaciones tengan efectos a medio plazo.
Entre los avances concretos ya observados, destacan:
- La mejora de la calidad del aire,
- El progreso en la reducción del ruido de las carreteras cantonales, conforme a los objetivos establecidos,
- La implementación de las medidas del plan climático cantonal,
- El aumento significativo en la valorización de los residuos orgánicos,
- Los proyectos de regionalización de las EDAR y su equipamiento para el tratamiento de microcontaminantes,
- La revitalización de 43 km de cursos de agua y la legalización del espacio reservado para las aguas en el 60% de los municipios,
- La descontaminación de 105 sitios contaminados,
- El inicio del mapeo de los suelos para recopilar información esencial para su gestión sostenible.
Próximos desafíos
El cantón continuará con su ambiciosa política climática a través de:
- Un balance de carbono cantonal cada 5 años a partir de 2024 y la revisión del plan climático cantonal con la misma frecuencia,
- Una evaluación regular de la implementación de las medidas del plan climático.
Otros desafíos importantes incluyen:
- El despliegue de los planes de gestión de las aguas y las infraestructuras de agua potable a nivel regional,
- La elaboración de una estrategia cantonal de gestión integrada de los riesgos relacionados con los peligros naturales,
- La consideración de problemáticas emergentes como el clorotalonil, los PFAS o los fluidos refrigerantes que contienen hidrofluorocarbonos (HFC),
- La revisión del plan de gestión de residuos para integrar las evoluciones legislativas y técnicas,
- El seguimiento de las altas concentraciones de ozono y amoníaco en el aire.
El cantón también apoyará proyectos de gran envergadura, tales como:
- La descontaminación del antiguo vertedero de la Pila,
- El desarrollo del proyecto Schiffenen-Morat.
Finalmente, dado que el medio ambiente está estrechamente vinculado a temas transversales como la energía, la movilidad, la agricultura, la biodiversidad o la planificación territorial, es esencial adoptar un enfoque integrado para responder eficazmente a los desafíos actuales y mejorar de forma sostenible nuestro entorno de vida.
