El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afronta una intensa presión internacional y el rechazo de múltiples confederaciones tras su propuesta de vender participaciones a inversores privados, mientras crecen las exigencias de dimisión de cara a las elecciones de marzo de 2027.
La presidencia de Gianni Infantino en la FIFA atraviesa su momento más delicado. A menos de un año de celebrarse un nuevo proceso electoral, el dirigente suizo se enfrenta al rechazo frontal de varias de las principales confederaciones de fútbol del planeta, tras intentar impulsar un controvertido proyecto de reestructuración comercial conocido como FIFA Forward Enterprise, o FFE.
Rechazo institucional y la amenaza de boicot de la UEFA
La reacción más contundente provino de la UEFA. El organismo rector del fútbol europeo calificó la iniciativa de opaca y aseguró que la actual cúpula directiva ha perdido la confianza de gran parte de la familia del fútbol mundial, según la cobertura de la BBC. Tras una reunión de emergencia celebrada un jueves, la UEFA decidió boicotear todos los torneos oficiales si el plan de venta de participaciones a inversores privados llegaba a confirmarse.
El malestar no se limitó a Europa. Tanto la Confederación Asiática de Fútbol como la CONCACAF expresaron su oposición frontal al procedimiento, criticando la falta de transparencia con la que se intentó tramitar el expediente antes de que expirara el plazo fijado para el 19 de septiembre, de acuerdo con los detalles publicados por cbssports.com.
Presión política y grietas internas en la estructura de la FIFA
La crisis trascendió el ámbito estrictamente deportivo para sumar cuestionamientos desde la política institucional. El primer ministro de Inglaterra, Andy Burnham, se convirtió en el primer líder de una gran nación en pedir públicamente la dimisión de Infantino, calificando la propuesta de un outrage y señalando que Infantino es la persona equivocada para guiar a la organización, tal como subraya el análisis de la BBC sobre el futuro político de la FIFA.
Las tensiones también golpearon la estructura interna del ente rector. Carlos Cordeiro, asesor de Infantino y expresidente de la Federación Estadounidense de Fútbol, presentó su dimisión a raíz de los acontecimientos recientes. En la misma línea, el director de operaciones Kevin Lamour declaró públicamente que el personal se sintió engañado por el proyecto, asumiendo las consecuencias laborales de sus críticas.
El debate sobre la continuidad electoral y los apoyos divididos
A pesar de la tormenta política, el escenario electoral muestra un mapa de apoyos profundamente polarizado. Mientras que federaciones europeas como la Asociación Alemana de Fútbol, encabezada por Bernd Neuendorf, han optado por distanciarse y negarse a firmar cartas de respaldo para el congreso previsto para el 18 de marzo de 2027, Infantino mantiene el respaldo de las confederaciones de África, Conmebol y Oceanía, según detalla la información publicada por Sports Illustrated.


Por su parte, Qatar se convirtió en el primer organismo en respaldar públicamente al presidente de la FIFA a pesar de haber aplaudido la retirada del plan de inversión. Sheikh Hamad bin Khalifa bin Ahmed Al Thani, presidente de la Federación de Fútbol de Qatar, destacó la sabiduría de priorizar la unidad.
Con el plazo de presentación de candidaturas fijado para el 18 de noviembre, las vías reglamentarias para forzar una salida anticipada —como una reunión de emergencia del Consejo de la FIFA o un congreso extraordinario solicitado por un quinto de las asociaciones— exigen un nivel de coordinación que las distintas confederaciones todavía evalúan mientras el organismo intenta encauzar la consulta sobre su futuro comercial.
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