Un aumento silencioso de hongos resistentes, particularmente Aspergillus y Candida, está generando preocupación entre expertos internacionales, quienes advierten que estos patógenos podrían representar una amenaza de nivel pandémico si no se toman medidas urgentes.
Según un estudio liderado por investigadores del Centre for Addiction and Mental Health (CAMH) y la Universidad de California en San Diego, publicado en The Lancet, se ha detectado un incremento sostenido en casos de infecciones fúngicas resistentes a los tratamientos antifúngicos actuales, lo que limita las opciones terapéuticas y aumenta el riesgo de mortalidad, especialmente en pacientes inmunodeprimidos.
Los especialistas señalan que, aunque estos hongos son comunes en el ambiente, su capacidad para desarrollar resistencia frente a fármacos como los azoles y los equinocandinas está creciendo, lo que dificulta el control de infecciones en entornos hospitalarios y comunitarios.
La comunidad científica insiste en la necesidad de mejorar la vigilancia epidemiológica, desarrollar nuevos antifúngicos y promover el uso racional de los existentes para evitar que esta amenaza silenciosa se convierta en una crisis sanitaria global.
