El Centro Hospitalario Universitario de Montreal (CHUM) ha inaugurado recientemente dos salas diseñadas para ofrecer un entorno terapéutico óptimo a pacientes que reciben tratamiento para depresión grave. Las salas han sido decoradas con obras de la muralista de Montreal, Mélissa Del Pinto.
Esta iniciativa surge tras la publicación de un estudio el año pasado que demostró la eficacia del llamado “modelo de Montreal” en el tratamiento de la depresión. Los trabajos se enmarcan en la investigación del Dr. Nicolas Garel y sus colegas, quienes estudian el uso de la ketamina en el tratamiento de la depresión.
Según el Dr. Garel, este enfoque integral considera que los factores extrafarmacológicos, como el entorno terapéutico, juegan un papel crucial tanto en la respuesta al tratamiento como en la seguridad del mismo. Crear espacios acogedores y estimulantes se considera un componente esencial del proceso de curación.
La ketamina, un anestésico, se ha utilizado en el tratamiento de la depresión durante algún tiempo y se la describe a menudo como el descubrimiento psicofarmacológico más importante de las últimas tres décadas. Sin embargo, sus efectos suelen ser temporales, durando entre siete y diez días.
Los investigadores han observado que la ketamina, utilizada en el contexto del modelo de Montreal, puede tener un efecto beneficioso significativo, incluso con dosis consideradas mínimas en un entorno anestésico. Se cree que la ketamina podría permitir a los pacientes experimentar sus emociones de manera más intensa durante la psicoterapia.
Estudios recientes indican que la combinación de ketamina con un entorno terapéutico adecuado y psicoterapia semanal puede resultar en una mejora de los síntomas que persiste hasta ocho semanas después de finalizar el tratamiento. Esto subraya la importancia del entorno en la eficacia del tratamiento.
Los resultados de esta investigación fueron publicados el año pasado en el prestigioso British Journal of Psychiatry. El equipo del CHUM ya había reconocido la influencia del entorno en la eficacia de la terapia antes del desarrollo del modelo de Montreal.
El Dr. Paul Lespérance, director de la unidad de neuromodulación psiquiátrica del CHUM, relató que los pacientes a menudo comentaban sobre cómo factores ambientales, como la luz o la temperatura, afectaban su experiencia con el tratamiento. Esto llevó al equipo a ser más sensible al entorno y a la preparación del paciente.
El impacto del entorno es aún más determinante con la ketamina, ya que esta sustancia coloca al paciente en una situación de mayor vulnerabilidad y sensibilidad emocional. La muralista Mélissa Del Pinto participó en el proyecto con entusiasmo, buscando crear espacios que fomenten la reflexión y la perspectiva.
Calidad de la experiencia
Los estudios que llevaron al desarrollo del modelo de Montreal demostraron que la intensidad y la calidad de la experiencia están relacionadas con la respuesta antidepresiva, según recordó el Dr. Garel. La preparación del paciente, conocida como “priming”, es fundamental, incluyendo la reducción del uso del teléfono móvil y la práctica de ejercicios de atención plena antes de la infusión de ketamina.
Iniciar una experiencia completamente nueva puede ser ansioso y desestabilizador para un paciente con depresión, pero se considera que esta pérdida de control, junto con una alianza terapéutica, puede ser terapéutica. A diferencia de los modelos médicos más estrictos, este enfoque incluye una preparación integral del paciente.
El Dr. Lespérance señaló que se está migrando hacia un modelo que enfatiza la preparación, el compromiso y la movilización del paciente, proporcionando el apoyo necesario para que este realice los cambios necesarios. El objetivo final es que el paciente no necesite una sustancia para mantener su bienestar.
El paciente es el tratamiento
En un sistema de salud pública con recursos limitados, es crucial maximizar la respuesta al tratamiento, que de otro modo podría disiparse en pocos días, según el Dr. Garel. A menudo les dice a sus pacientes que ellos son el tratamiento, no dependientes de una sustancia, sino agentes activos en su propio proceso de curación.
Los pacientes que acuden al CHUM para recibir tratamiento para la depresión a menudo se encuentran en un punto crítico, habiendo agotado otras opciones sin éxito. El Dr. Lespérance comentó que a menudo se enfrentan a pacientes desanimados que dudan de la capacidad del equipo del CHUM para lograr lo que otros no han podido.
La terapia con ketamina es diferente, explicó el Dr. Garel, ya que se cree que la molécula puede aumentar la neuroplasticidad, permitiendo al cerebro crear nuevas conexiones y mejorar la capacidad de aprendizaje. El enfoque del CHUM se basa en valores de creación de sentido, con un componente humanista, integrativo y holístico.
El Dr. Garel concluyó que su enfoque busca acompañar al paciente, reconociendo que a menudo se sienten incapaces de realizar los cambios necesarios por sí solos.
