¿En qué medida es hereditaria la duración de la vida humana? Hasta ahora, los científicos estimaban que la herencia genética (mutaciones genéticas, enfermedades relacionadas con el envejecimiento…) jugaba un papel relativamente pequeño en la mortalidad, y que otros factores de mortalidad (violencia, accidentes, infecciones, etc.) eran preponderantes.
¿Un papel mínimo de los genes? ¿De verdad?
Estudios recientes sobre el tema muestran que el peso de los genes en la esperanza de vida es de alrededor del 20-25%, e incluso de solo el 6%, según algunos científicos que han realizado estudios a gran escala.
Pero un nuevo estudio, publicado en la prestigiosa revista Science, cambia las reglas del juego al presentar una visión totalmente diferente de la influencia de los genes.
Para llegar a esta conclusión, los autores, científicos del Instituto Weizmann, ubicado en Rehovot, Israel, utilizaron tres grandes bases de datos procedentes del seguimiento durante más de un siglo de cohortes de gemelos escandinavos (daneses y suecos). Todos los pares de gemelos eran genéticamente similares (gemelos idénticos). Los datos incluían los del estudio Satsa (Swedish Adoption/Twin Study of Aging), en el que los gemelos habían sido criados por separado, lo que permitió aislar los factores de estilo de vida de los factores genéticos, algo inédito en este tipo de estudios.
Resultado: la genética explica más del 50% de la variación en la duración de la vida humana, es decir, el doble, o incluso más, de lo que se pensaba anteriormente. ¿Cómo llegaron los investigadores a esta cifra?
Gracias al uso de cohortes de gemelos, especialmente de gemelos que habían sido criados por separado, los investigadores israelíes lograron demostrar cómo la mortalidad extrínseca “enmascaraba” las correlaciones entre sus duraciones de vida. © Science (2026)
¿Estimaciones hasta ahora falseadas?
Mediante modelos matemáticos, lograron demostrar que las estimaciones anteriores sobre la heredabilidad genética de la esperanza de vida estaban enmascaradas por altos niveles de “mortalidad extrínseca” (fuera de los factores genéticos), incluyendo muertes causadas por accidentes, infecciones y riesgos ambientales. Hasta ahora, ningún científico había podido aislar los factores de mortalidad extrínseca de la mortalidad “intrínseca” (genética), debido a que los datos utilizados no proporcionaban información sobre las causas de las muertes.
Para superar este obstáculo, los autores del estudio de Science desarrollaron un marco innovador que incluye una simulación matemática de “gemelos virtuales” para separar las muertes debidas al envejecimiento biológico de las causadas por factores extrínsecos. Su conclusión: a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando estas cohortes nacieron, las causas extrínsecas jugaban un papel importante en la mortalidad, pero una vez excluidas, la longevidad parece ser hereditaria en un 50%, como muchos otros rasgos.
Los científicos también constataron que sus resultados eran coherentes con la heredabilidad de otros rasgos humanos complejos y con la heredabilidad de la duración de la vida en otras especies, lo que confirma la fiabilidad de sus resultados.
¿Hacia tratamientos personalizados para alargar la esperanza de vida?
“Durante muchos años, se ha pensado que la duración de la vida humana estaba casi totalmente determinada por factores no genéticos, lo que ha llevado a un considerable escepticismo sobre el papel de la genética en el envejecimiento y la posibilidad de identificar los determinantes genéticos de la longevidad”, explica Ben Shenhar, el principal autor, investigador del departamento de biología celular molecular del Instituto Weizmann. “Sin embargo, si la heredabilidad es alta, como hemos demostrado, esto incita a buscar variantes genéticas que prolonguen la duración de la vida, para comprender la biología del envejecimiento y, eventualmente, tratarlo terapéuticamente.”
Si se identifican “genes de la longevidad”, sería posible comprender los mecanismos del envejecimiento y, por lo tanto, mejorar la medicina y la salud pública, gracias a tratamientos personalizados para mejorar la longevidad.
