Grace Calero y su hija Giulianna Carriel sufrieron un grave accidente automovilístico en Florida, el 20 de agosto. Tras ser hospitalizadas, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas las detuvieron dentro de las instalaciones médicas, un caso que desató duras críticas antes de su regreso a Ecuador.
El choque ocurrió cuando otro vehículo invadió el carril por el que circulaban, provocando el volcamiento del automóvil en el que viajaban las dos ecuatorianas. Ambas fueron trasladadas de urgencia al HCA Florida Poinciana Hospital para recibir atención médica. Sin embargo, su estancia en el centro de salud se vio interrumpida de forma drástica por la intervención de las autoridades migratorias de Estados Unidos.
La intervención de ICE en el hospital de Florida
Mientras se encontraban bajo observación médica, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) irrumpieron en la habitación para proceder al arresto de Grace Calero, de 39 años, y su hija Giulianna Carriel, de 19. Familiares que las acompañaban grabaron los momentos de tensión, imágenes que posteriormente circularon ampliamente en redes sociales y generaron un intenso debate internacional.

«¡Auxilio, por favor, auxilio!»
Gia Calero, familiar de las detenidas, vía BBC
En los videos difundidos, los parientes exigen a los agentes que muestren una orden de arresto y cuestionan el procedimiento dentro de un centro médico. La madre llevaba un collarín debido a una lesión en el cuello y había recibido medicamentos sedantes para controlar el dolor en el momento en que comenzó el interrogatorio sobre su situación migratoria. La familia denunció que el arresto se ejecutó sin contemplaciones hacia el estado físico de las pacientes.
Discrepancias sobre el estatus migratorio y la respuesta oficial
La detención expuso versiones encontradas entre la familia y las autoridades locales. Por un lado, la Oficina del Sheriff del Condado de Polk indicó que sus agentes descubrieron que las mujeres habían excedido el tiempo permitido de su estancia legal en Estados Unidos. Un portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), organismo dependiente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), confirmó que ambas ingresaron legalmente al país, pero permanecieron en el territorio más allá del período autorizado.

Por otro lado, los familiares afirmaron firmemente que ambas contaban con trámites en curso. La familia explicó que habían solicitado asilo tras huir de amenazas por parte de bandas criminales en Guayaquil, Ecuador. Asimismo, señalaron que la madre poseía un permiso de trabajo vinculado a su trámite, mientras que la hija contaba con una visa.
Traslado a centros de detención y el impacto emocional
Tras su salida del hospital, madre e hija fueron ingresadas en la cárcel del condado de Pinellas y posteriormente trasladadas a un centro de detención temporal de la división de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) en Tampa, pasando por al menos tres instalaciones diferentes. Spectrum Noticias informó que durante esos días enfrentaron condiciones adversas bajo custodia federal.

El impacto psicológico del operativo fue inmediato, especialmente para la joven.
«Giuliana tuvo un ataque de pánico seguido de convulsiones.»
Jonathan Bravo, familiar de las detenidas, vía BBC
El retorno a Ecuador tras aceptar la salida voluntaria
Luego de permanecer bajo custodia durante varios días y tras evaluar su situación tras el incidente en Florida, Grace Calero tomó la decisión de firmar una salida voluntaria. Ambas ciudadanas ecuatorianas abandonaron el centro de detención para emprender su viaje de regreso a su país de origen.
Ya instalada en Guayaquil, Grace Calero expresó su alivio por dejar atrás el encierro pero reconoció la dificultad de procesar los hechos ocurridos en el centro médico estadounidense. Con su llegada a Ecuador se cierra un episodio que puso bajo el foco el manejo de los protocolos migratorios en hospitales de Florida durante procedimientos de control federal.
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