La nutricionista María Pastor, especialista en endometriosis, propone un enfoque basado en la flexibilidad alimentaria para combatir la inflamación hormonal y el dolor, alejándose de las dietas restrictivas o extremas que suelen conducir al fracaso en mujeres con desajustes hormonales.
La conexión entre el sistema digestivo y las hormonas
Según la experta, la salud hormonal no se origina únicamente en el útero, sino que tiene una base fundamental en el sistema digestivo. Existe una relación directa entre la microbiota y la inflamación; por ello, Pastor señala que antes de realizar cambios radicales en la alimentación, es fundamental descartar problemas como la disbiosis intestinal o el SIBO, ya que estas condiciones suelen presentarse junto con la endometriosis.
Endometriosis: una enfermedad multisistémica
La endometriosis se define como una enfermedad inflamatoria con un componente hormonal que no se limita al sistema reproductor femenino, sino que puede afectar a diversas partes del cuerpo. Es una patología frecuentemente infradiagnosticada, tardándose entre 7 y 10 años en obtener un diagnóstico correcto. Se estima que afecta a 1 de cada 10 mujeres, mientras que la adenomiosis impacta hasta a 3 de cada 10.
El dolor asociado puede ser constante o presentarse solo durante la menstruación, resultando en muchos casos incapacitante.
Factores que influyen en la inflamación hormonal
Aunque existe un componente genético que puede alcanzar hasta el 50%, hay otros factores determinantes en la evolución de la enfermedad:
- Microbiota intestinal: Cuando no está regulada debido al estrés, la mala alimentación, la falta de luz natural o el exceso de pantallas, se altera la gestión de los estrógenos, lo que favorece el crecimiento del tejido endometrial.
- Disruptores endocrinos: La exposición a tóxicos como plásticos, metales pesados, contaminación y ciertos cosméticos puede empeorar el cuadro, ya que imitan la acción de los estrógenos.
La estrategia de María Pastor para «resetear» la salud hormonal se centra en la nutrición inteligente y la flexibilidad, estableciendo líneas rojas claras para proteger la salud y el bienestar sin recurrir a menús imposibles.
