El multimillonario Elon Musk ha planteado la posibilidad de adquirir Ryanair, en medio de una escalada en sus diferencias con Michael O’Leary, director ejecutivo de la aerolínea.
Michael O’Leary ofrecerá una rueda de prensa en Dublín este miércoles a las 10:00 (hora local) para abordar lo que Ryanair ha calificado como un “berrinche en Twitter” por parte de Musk.
En un comunicado publicado el martes por la tarde, Ryanair informó que O’Leary se referirá a los últimos comentarios de Elon Musk en la plataforma X (antes Twitter).
O’Leary afirmó en un comunicado que “Musk sabe aún menos sobre las normas de propiedad de aerolíneas que sobre la aerodinámica de los aviones”.
La aerolínea ha lanzado una oferta de venta de 100.000 asientos a 16,99 euros, denominada “gran oferta para idiotas”, dirigida “especialmente” a Musk y “a cualquier otro idiota en X”.
Ryanair añadió: “Compra ahora antes de que Musk se haga con uno”.
El fundador de Tesla creó una encuesta en la plataforma X, de su propiedad, preguntando a sus seguidores si debía comprar Ryanair y “restaurar a Ryan como su legítimo gobernante”.
Esta propuesta se produce días después de que Musk sugiriera la compra de la aerolínea en medio de una disputa con Ryanair por el uso de internet Wi-Fi en sus vuelos.
En una entrevista con Newstalk, el director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, declaró que no prestaría atención alguna a Musk, calificándolo de “idiota” tras ser preguntado sobre la posible introducción de Starlink en los aviones.
Ryanair chief executive Michael O’Leary (Stefan Rousseau/PA)
Starlink, el sistema de internet satelital desarrollado por la empresa aeroespacial SpaceX de Musk, es el centro de la controversia.
O’Leary argumentó que la instalación de Starlink sería demasiado costosa, ya que la antena aérea obstaculizaría el vuelo y “los pasajeros no pagarían por el uso de internet”.
Musk ha respondido a las publicaciones de la cuenta de Ryanair en X, donde se burlaban del magnate tecnológico por la disputa.
Aunque sus propias publicaciones suelen interpretarse como provocaciones en lugar de ofertas serias, la adquisición de X (antes Twitter) por parte de Musk comenzó con una oferta sorpresa después de que acumulase una participación en la empresa.

