Tesla y otros diez fabricantes de automóviles en China han iniciado una retirada masiva de casi cuatro millones de vehículos tras la presión regulatoria por los riesgos de seguridad en las manijas de puertas ocultas.
La estética minimalista de los vehículos eléctricos ha chocado de frente con los protocolos de emergencia vial. Las manijas de las puertas empotradas y los sistemas de apertura electrónica, que se hicieron populares tras el despliegue global de modelos avanzados, se han convertido en el centro de una de las mayores revisiones técnicas en la historia del mercado automotriz chino, según los reportes difundidos por la agencia Associated Press.
La retirada de Tesla y el alcance de las medidas en China
La medida de mayor envergadura corresponde a la empresa estadounidense, que lidera la campaña con la llamada a revisión de aproximadamente 2,98 millones de unidades fabricadas en territorio chino e importadas. Los vehículos afectados corresponden a las gamas Model 3, Model Y, Model S y Model X, abarcando unidades producidas desde 2018 hasta la actualidad. La Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China dictaminó que los mecanismos actuales presentan fallas críticas cuando se interrumpe la energía eléctrica.
El problema principal surge tras colisiones severas que inutilizan el sistema de bajo voltaje del automóvil, lo que anula los botones electrónicos de apertura. Aunque los vehículos disponen de liberadores mecánicos de emergencia, las autoridades determinaron que estos dispositivos could hinder occupants from quickly opening the doors to escape and impede rescue efforts by those outside the vehicle, posing a safety hazard, según el comunicado oficial citado por medios especializados en automoción.
Otras marcas afectadas y la respuesta de la industria
La directriz de los reguladores chinos no recae exclusivamente sobre la firma dirigida por Elon Musk. Un total de once fabricantes de automóviles implementarán correcciones similares en más de cuatro millones de vehículos en total. Entre las marcas afectadas figuran el gigante tecnológico Xiaomi, que retirará más de 390.000 unidades, Leapmotor con más de 370.000 vehículos, además de las flotas correspondientes a XPeng, Geely y marcas del grupo como Zeekr y Lynk & Co., tal como detalló el análisis de la industria en la prensa tecnológica.

Como solución provisional exigida por los reguladores, las compañías instalarán etiquetas de advertencia físicas y visibles cerca de los tiradores manuales ocultos para guiar a los pasajeros. Asimismo, implementarán actualizaciones de software por vía inalámbrica (OTA) destinadas a descender automáticamente las ventanillas tras un impacto. En el caso específico de los vehículos de Tesla, esta fase de actualización comenzará el 25 de septiembre de 2026, según la información compartida por el portal de noticias enfocado en la marca.
La prohibición definitiva de las manijas ocultas para 2027
Las revisiones actuales operan como una medida de transición ante un cambio normativo de carácter estructural. En febrero, las autoridades chinas anunciaron la prohibición oficial de las manijas de puertas exteriores completamente ocultas a partir del año próximo. La nueva normativa nacional, la norma técnica GB 48001-2026 que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, exigirá que todos los vehículos nuevos dispongan de tiradores mecánicos exteriores accesibles y manijas interiores que no requieran herramientas ni cubiertas ocultas para su accionamiento, operando incluso sin suministro eléctrico.
“For the rapidly evolving NEV (new energy vehicle) industry, competition should be defined not only by the pace of technological innovation but also by the high standards set for safety,”
People’s Daily
El escrutinio regulatorio fuera de China
La presión sobre los sistemas de apertura electrónica de puertas también se extiende al mercado norteamericano. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) abrió previamente investigaciones preliminares sobre los mecanismos de cierre de Tesla tras informes que señalaban dificultades para abrir los accesos en situaciones críticas, y estudia la creación de un estándar federal de seguridad para obligar a que los liberadores manuales sean intuitivos y accesibles para los ocupantes, según el seguimiento normativo publicado por analistas del sector.
Otras empresas del sector automotriz global han enfrentado cuestionamientos similares por diseños análogos en sus sistemas de emergencia. Fabricantes como Rivian debieron rediseñar la accesibilidad de los cables de apertura en modelos recientes tras las quejas de usuarios y empleados, mientras que Ford detuvo temporalmente las entregas del Mustang Mach-E para resolver fallas potenciales en los pestillos eléctricos ante pérdidas de energía, marcando un giro generalizado donde la accesibilidad física prioriza definitivamente sobre el diseño puramente aerodinámico.
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