El desarrollo del kernel Linux 7.1 avanza con una incorporación destacada: un nuevo controlador NTFS que se implementará directamente en el núcleo del sistema operativo.
Este controlador, desarrollado por Namjae Jeon, anteriormente de Samsung y actualmente colaborando con el proyecto Samba, representa una reescritura completa del soporte para el sistema de archivos NTFS de Microsoft. A diferencia de soluciones anteriores como NTFS-3G, que opera en espacio de usuario mediante FUSE, o el controlador NTFS3 existente, esta nueva implementación está diseñada desde cero para integrarse plenamente con la infraestructura moderna del kernel Linux.
Entre sus características técnicas destacan el uso de iomap -la misma ruta de I/O de alto rendimiento empleada por sistemas de archivos como XFS-, gestión de memoria basada en folios, la eliminación del código obsoleto buffer_head y la implementación de asignación diferida para mejorar la eficiencia en las operaciones de escritura.
El enfoque no se centra únicamente en lograr funcionalidad básica, sino en reconstruir el soporte NTFS para que se comporte internamente como un sistema de archivos nativo de Linux, con código limpio, bien comentado y fácil de mantener a largo plazo.
Aunque el controlador NTFS3 ya presente en el kernel ofrece un rendimiento adecuado, la motivación detrás de este nuevo desarrollo radica en la calidad del código y su sostenibilidad futura, permitiendo que otros desarrolladores puedan asumir su mantenimiento incluso décadas después.
Es importante señalar que el soporte para NTFS en Linux no es nuevo: se remonta a la versión 2.1.74 del kernel en 1997, y más tarde se amplió con el controlador FUSE NTFS-3G patrocinado por Tuxera. Este nuevo controlador en el kernel 7.1 opcional buscará reemplazar gradualmente esas soluciones mediante una integración más profunda y nativa.
