Residentes y representantes locales de Meuse, Francia, han expresado su preocupación por los altos niveles de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) detectados en sus análisis de sangre. Ante esta situación, exigen la realización de una investigación epidemiológica y un seguimiento sanitario exhaustivo.
Los afectados denuncian la falta de normas claras y un sentimiento de abandono por parte de las autoridades públicas. Michèle y Dominique Henriot, residentes de Juvigny-sur-Loison desde hace 50 años, han presentado una denuncia formal por el envenenamiento del medio ambiente y la puesta en peligro de su salud.
Michèle Henriot realizó un análisis de sangre por su cuenta, cuyos resultados revelaron una contaminación por PFAS por encima de los niveles considerados seguros.
Sigue leyendo