El presidente saliente del Consejo Médico de Irlanda ha expresado su preocupación respecto a una propuesta que busca obligar a los médicos recién graduados a cumplir con términos de servicio fijo en el sistema de salud irlandés. Según el directivo, esta medida podría vulnerar los derechos de los profesionales.
La propuesta, que pretende vincular a los nuevos doctores al servicio nacional por un tiempo determinado, ha sido puesta en entredicho bajo el argumento de que este tipo de restricciones podría entrar en conflicto con los derechos fundamentales de los facultativos en el inicio de su carrera profesional.
