Los planes de SpaceX para retirar su cohete Falcon 9 y dar paso a Starship han generado preocupación en el Space Force de Estados Unidos. La dependencia militar de la compañía de Elon Musk, que acaparó el 85 % de los lanzamientos en 2025, pone en riesgo el despliegue puntual de satélites avanzados.
La dependencia del Space Force de los lanzamientos de SpaceX
La retirada del cohete más popular de SpaceX amenaza la capacidad de Estados Unidos para situar satélites militares en órbita. Según Politico, SpaceX se mantiene como el actor dominante y esencial en el sector aeroespacial, superando con holgura a sus rivales tras registrar el 85 % de los lanzamientos estadounidenses en 2025.
La compañía de Elon Musk impulsa la transición hacia Starship, un vehículo de mayor envergadura diseñado para ofrecer mayor eficiencia y rentabilidad. Sin embargo, buena parte de los satélites militares actuales no fueron concebidos para acoplarse a esta nueva nave, lo que desata inquietud en las altas esferas de defensa.
Escasez de alternativas y preocupación en la cúpula militar
El Pentágono cuenta con escasas opciones para transportar su equipo fuera de la atmósfera terrestre, mientras que los competidores de SpaceX necesitan todavía varios años para igualar sus servicios. Esta brecha temporal sitúa a las fuerzas armadas en una situación crítica para cumplir con sus calendarios operativos.

Como señaló un exfuncionario del Space Force: «Todo el mundo está teniendo problemas, así que el Space Force está un poco asustado con el lanzamiento».
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