SSAB ha anunciado la reanudación controlada de las actividades de construcción en su planta siderúrgica en Luleå. Esta decisión se produce tras una pausa operativa iniciada el 3 de abril, motivada por la detección de diversos cuadros de enfermedad entre el personal, en cumplimiento de los protocolos de seguridad de la compañía.
Tras completar un exhaustivo análisis de las causas que originaron los síntomas, la empresa ha concluido que el malestar se debió a una combinación de factores. Según los informes técnicos, la exposición a partículas de polvo fino generadas por las labores de construcción fue el factor principal. Este efecto se vio agravado por condiciones de baja humedad y la presencia estacional de virus respiratorios en el entorno.
La compañía subrayó que se llevaron a cabo mediciones extensas en el lugar de trabajo, las cuales confirmaron que las concentraciones de partículas, gases y elementos en el suelo se mantuvieron dentro de los límites establecidos, sin presentar niveles inusuales más allá de lo previamente conocido. La reapertura se ha decidido tras consultar con expertos en las áreas pertinentes, quienes validaron la seguridad del entorno para reiniciar las tareas.
El proyecto en Luleå, que busca posicionarse como la planta siderúrgica más electrificada del mundo, mantiene su hoja de ruta establecida para finalizar la construcción hacia finales de 2029.
