Un estudio reciente revela que los pacientes que enfrentaron variantes tempranas del SARS-CoV-2 podrían estar en mayor riesgo de desarrollar eventos tromboembólicos venosos y arteriales (VTE y ATE).
Estos hallazgos, aunque aún en análisis, subrayan la importancia de monitorear las secuelas a largo plazo de la infección por COVID-19, incluso en quienes superaron la enfermedad en sus primeras etapas. La relación entre el virus y complicaciones circulatorias sigue siendo un tema clave en la investigación médica actual.
¿Cómo afectan estas variantes a la salud cardiovascular? Te invitamos a profundizar en el tema con los siguientes recursos:
