La enfermedad hemorrágica del conejo (RHDV2) ha sido detectada nuevamente en poblaciones de conejos silvestres en Utah, según confirmaron la División de Recursos de Vida Silvestre de Utah (DWR) y reportes de medios locales. El virus, altamente contagioso y letal para los lagomorfos, ha sido identificado específicamente en los condados de Summit y Tooele, lo que ha activado protocolos de vigilancia sanitaria en la región.
¿Qué es la enfermedad hemorrágica del conejo?
La RHDV2 es una enfermedad viral altamente infecciosa que afecta tanto a conejos domésticos como silvestres. De acuerdo con la División de Recursos de Vida Silvestre de Utah, el virus provoca una mortalidad elevada y se transmite rápidamente a través del contacto directo con animales infectados, así como por el contacto con cadáveres, pelaje, agua o alimentos contaminados. La enfermedad suele causar hemorragias internas graves, lo que lleva a un desenlace fatal en la mayoría de los casos.

¿Dónde se ha confirmado la presencia del virus?
Las autoridades estatales han confirmado la presencia del patógeno en dos zonas específicas del estado: el condado de Summit y el condado de Tooele. Aunque el virus es letal para los conejos, las agencias de salud pública, citadas por ABC4 Utah y The Salt Lake Tribune, han aclarado que esta cepa específica del virus no afecta a los seres humanos ni a otras especies de mascotas, como perros o gatos.
Medidas de prevención y recomendaciones
Para frenar la propagación, los expertos recomiendan a los propietarios de conejos domésticos extremar precauciones. Según lo reportado por KSL News, las medidas clave incluyen:
- Evitar el contacto de conejos domésticos con animales silvestres.
- Mantener una higiene rigurosa en las jaulas y áreas de alimentación.
- Lavar las manos minuciosamente después de manipular cualquier conejo.
- Consultar con un veterinario sobre la disponibilidad de vacunas específicas contra la RHDV2.
La DWR solicita a la ciudadanía que reporte cualquier avistamiento de conejos muertos o enfermos en áreas silvestres a las oficinas locales de vida silvestre, evitando en todo momento el contacto directo con los restos de los animales para prevenir la dispersión accidental del virus a través de ropa o calzado.
