Un nuevo enfoque en la investigación biomédica ha abierto una puerta a la posibilidad de revertir el envejecimiento. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha dado luz verde a la empresa emergente Life Biosciences, cofundada por el biólogo de Harvard David Sinclair, para iniciar ensayos clínicos en pacientes con glaucoma utilizando un tratamiento experimental llamado ER-100.
Según informa la revista MIT Technology Review, el objetivo de este ensayo es determinar si la introducción de genes de reprogramación en el ojo puede restaurar la función celular y tratar enfermedades relacionadas con la edad, como la pérdida de visión. Sinclair, a través de la plataforma X, expresó su optimismo, afirmando que “el envejecimiento tiene una explicación relativamente simple y, al parecer, es reversible”, y anticipó el pronto inicio de los ensayos clínicos.
Esta iniciativa surgió a raíz de una conversación entre Sinclair y Elon Musk, quien en el Foro de Davos describió el envejecimiento como un problema “resoluble”. Sinclair confirmó que ER-100 es el tratamiento al que se refería.
La estrategia experimental se basa en la introducción de los factores de Yamanaka –genes de reprogramación– en el ojo de pacientes con glaucoma, una enfermedad caracterizada por el aumento de la presión intraocular y el daño progresivo al nervio óptico. La primera fase del estudio involucrará a una docena de voluntarios que recibirán una inyección de un virus portador de tres genes reprogramadores en uno de sus ojos. La activación genética se controlará mediante dosis bajas de doxiciclina, administradas durante un período de observación de dos meses.
Michael Ringel, director de operaciones de Life Biosciences, calificó el inicio del ensayo clínico como un “acontecimiento trascendental” y afirmó que, por primera vez en la historia, se pondrá a prueba un método que podría “rejuvenecer”.
Este avance ha despertado el interés de empresas de Silicon Valley como Altos Labs, New Limit y Retro Biosciences, que están invirtiendo importantes sumas de dinero en el desarrollo de terapias de rejuvenecimiento celular. El fundamento biotecnológico del estudio se basa en el descubrimiento, galardonado con el Premio Nobel hace dos décadas, de que la introducción de ciertos genes puede revertir una célula especializada a un estado de célula madre, funcionando como un “restablecimiento de fábrica”.
Si bien la reprogramación total puede inducir la formación de tumores en animales de laboratorio, las investigaciones actuales se centran en la “reprogramación parcial” o “transitoria”, limitando el tiempo o el número de genes utilizados para evitar la pérdida de identidad celular y reducir el riesgo oncológico.
En 2020, Sinclair publicó en la revista Nature que la reprogramación parcial restauró la visión en ratones con lesiones en el nervio óptico y promovió la regeneración de fibras nerviosas. No obstante, la comunidad científica mantiene reservas sobre la magnitud y validez de estos resultados como una verdadera reversión del envejecimiento.
Karl Pfleger, inversor de Shift Bioscience, comparó la reprogramación con “la inteligencia artificial del mundo biológico” y confirmó que Life Biosciences está buscando nuevas rondas de financiación para continuar con sus investigaciones.
El debate sobre los límites de la longevidad y la reversión del envejecimiento se ha intensificado tras el diálogo entre Musk y Larry Fink. Musk señaló que nunca ha observado un brazo envejecido y uno joven en la misma persona, sugiriendo la existencia de un “reloj sincronizador” en las células del cuerpo humano. Considera probable que se desarrollen “formas de extender la vida e incluso revertir el envejecimiento”, aunque también advierte sobre los posibles riesgos sociales de una vida prolongada indefinidamente.
La figura de Sinclair y sus propuestas antienvejecimiento han generado controversia. En el pasado, ha promovido los beneficios de las sirtuinas y el resveratrol, presente en el vino tinto, aunque algunos críticos cuestionan la solidez de sus hallazgos. Un reciente reportaje del The Wall Street Journal lo describió como un “gurú del antienvejecimiento” y planteó dudas sobre los logros concretos de sus empresas.
