Nike está implementando una segunda ronda de despidos este año, afectando aproximadamente 1,400 puestos en sus operaciones globales, según declaraciones de la compañía y reportes de medios especializados.
La reducción de personal se centra principalmente en las áreas de operaciones y tecnología, con un enfoque específico en la reestructuración de su fuerza laboral para mejorar la eficiencia y acelerar la automatización en procesos clave.
Este movimiento forma parte de los esfuerzos liderados por el CEO Elliott Hill para optimizar costos y fortalecer la rentabilidad de la empresa frente a un entorno de mercado desafiante.
Aunque la compañía no ha detallado la distribución geográfica exacta de los cortes, se indica que impactará a empleados corporativos y de centros de distribución, alineándose con estrategias previas anunciadas en regiones como Tennessee y Europa, Medio Oriente y África (EMEA).
Nike confirmó que los despidos representan menos del 1% de su personal corporativo total, aunque no se especificó el número exacto de puestos afectados en cada unidad de negocio.
La empresa sostiene que estas medidas son necesarias para adaptar su estructura organizacional a las demandas actuales del mercado y posicionarse para un crecimiento sostenible a largo plazo.
