Las bolsas asiáticas experimentaron una jornada negativa, con Seúl sufriendo un desplome del 12%. La guerra en Oriente Medio está contribuyendo a la incertidumbre en los mercados. Mientras tanto, Europa intenta una recuperación, y Milán registra un ligero aumento.
Los inversores están abandonando los mercados asiáticos, impulsados por los temores a la inflación. Tokio también cayó, registrando una disminución del 2,06% en la bolsa. China también se vio afectada, con pérdidas significativas.
El precio del gas y el petróleo también está en el foco de atención, con el gas continuando su tendencia al alza. Además, se observa un descenso en el sector de los chips.
La situación en Irán está exacerbando la volatilidad en las bolsas asiáticas, con Seúl liderando las pérdidas con una caída del 12%. A pesar de esto, Europa busca estabilizarse.
