El Ministerio de Comercio de China expresó su fuerte descontento y firme oposición a la inclusión de empresas chinas en la última lista de sanciones de la Unión Europea relacionada con la guerra en Ucrania, afirmando que Pekín «tomará las medidas necesarias para salvaguardar resolutamente» los intereses de sus compañías y ciudadanos.
Según el comunicado del ministerio, Bruselas asumirá las consecuencias de no eliminar a las 27 entidades de China continental y Hong Kong de dicha lista negra, la cual fue anunciada por la UE el jueves como parte de su vigésima ronda de sanciones contra Rusia.
China acusó a la Unión Europea de actuar «descaradamente» pese a las repetidas objeciones de Pekín, argumentando que las sanciones han socavado la confianza mutua y dañado las relaciones bilaterales, y reiteró su llamado para que el bloque elimine inmediatamente a las empresas e individuos chinos de la lista.
El Ministerio de Comercio añadió que busca resolver las diferencias mediante diálogo y consulta, advirtiendo que las consecuencias de no levantar las sanciones serán «soportadas por la UE».
