Diversos estudios recientes destacan la estrecha relación entre los patrones alimenticios y la salud cerebral, sugiriendo que ciertas dietas pueden reducir significativamente el riesgo de padecer demencia y la enfermedad de Alzheimer.
El impacto de las dietas basadas en plantas
La evidencia señala que mantener una dieta rica en plantas y de alta calidad se asocia con un menor riesgo de desarrollar demencia. Este beneficio protector se manifiesta incluso en la vejez, posicionando a la alimentación basada en vegetales como una herramienta clave para mantener la mente joven y saludable.
La dieta DASH y la protección cognitiva
La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), concebida inicialmente para combatir la hipertensión arterial, también ha demostrado tener efectos positivos en la prevención del deterioro cognitivo. Un estudio de caso-control publicado el 2 de julio de 2025 por Mohammad Mehdi Abbasi y su equipo indica que este patrón alimenticio puede influir en el riesgo de desarrollar Alzheimer.
Además, investigaciones longitudinales realizadas en una cohorte de adultos mayores en España han analizado los patrones dietéticos Mediterráneo, DASH y MIND. Los resultados sugieren que estas dietas se relacionan con una mejor función cognitiva y ayudan a reducir la conversión del deterioro cognitivo leve hacia la enfermedad de Alzheimer.
