El finasterida, un medicamento ampliamente utilizado para combatir la alopecia androgénica (caída del cabello masculina), ha implementado nuevas medidas de seguridad debido al riesgo de ideas suicidas asociado a su uso.
Nueva obligatoriedad para obtener el tratamiento
A partir de ahora, contar con una receta médica ya no es suficiente para adquirir este fármaco. Para obtener el tratamiento, es obligatoria la presentación de una atestación o autorización cosignada con el médico. Esta medida responde a la necesidad de mitigar los riesgos de trastornos mentales y pensamientos suicidas vinculados al medicamento.
Riesgos psiquiátricos y sexuales
La Agencia francesa del medicamento (ANSM) anunció el 25 de septiembre de 2025 que las ideas suicidas se añaden oficialmente a la lista de efectos adversos del finasterida de 1 mg. La autoridad sanitaria ha incluido una advertencia sobre la conducta a seguir en caso de presentar trastornos sexuales, ya que estos pueden contribuir a cambios en el estado de ánimo y al desarrollo de pensamientos suicidas.
Los problemas asociados al finasterida se dividen principalmente en dos categorías:
- Trastornos psiquiátricos: manifestaciones de ansiedad y depresión.
- Trastornos sexuales: disminución de la libido, así como dificultades de erección y eyaculación.
En la documentación del fármaco, estos trastornos se califican como «poco frecuentes», lo que indica que pueden afectar hasta a un hombre de cada 100. Es importante destacar que los trastornos sexuales pueden persistir incluso después de haber suspendido el tratamiento.
Otros efectos y críticas médicas
Además de los riesgos mencionados, el medicamento puede provocar sensibilidad y aumento del volumen de los senos, aunque estos casos son menos frecuentes.
El finasterida ha sido objeto de críticas por parte de expertos independientes y de la revista médica Prescrire, que lo ha incluido en su lista negra de medicamentos. Las críticas señalan que el tratamiento puede resultar demasiado peligroso en relación con su baja eficacia en la repousse o regeneración del cabello.
Se prevé que el acceso a este medicamento sea aún más restringido a partir de 2026.
