La familia del joven y su abogado rechazaron las conclusiones del informe y exigieron que la investigación continúe.
La decisión del panel investigador cierra semanas de especulaciones sobre las circunstancias que rodearon la desaparición del joven durante las celebraciones del 4 de Julio en una isla del golfo de Misisipi. El gran jurado emitió una decisión unánime tras examinar pruebas forenses y testimonios recopilados durante meses por las autoridades del condado de Jackson.
Las conclusiones del gran jurado y la postura de la fiscalía
El proceso investigativo incluyó la emisión de 132 citaciones y testimonios de 43 testigos e investigadores, además del análisis de datos de telefonía móvil, registros de GPS, fotografías y un informe independiente encargado por la familia del joven. Tras examinar estos elementos, el panel determinó que no existían bases suficientes para acusar penalmente a ninguna de las personas que acompañaron a Wells en los botes que se desplazaron hacia Horn Island.
En un comunicado difundido en redes sociales, la fiscal de distrito del condado de Jackson, Angel Myers McIlrath, sostuvo que los alegatos que apuntaban a una conducta delictiva carecían de fundamento y atribuyó la controversia a la especulación pública. La fiscalía indicó que la posición, las condiciones y el lugar del hallazgo del cuerpo eran consistentes con un ahogamiento, descartando además indicios de sustancias ilícitas en el sistema del estudiante.

Angel Myers McIlrath, fiscal de distrito del condado de Jackson, señaló que no existía absolutamente ninguna prueba que respaldara las acusaciones de que la desaparición y la muerte de Nolan habían estado motivadas por cuestiones raciales, añadió que los amigos de Nolan querían a Nolan y que Nolan los quería a ellos, y afirmó que Nolan había decidido quedarse en la isla ese día, sin que hubiera una pizca de evidencia que contradijera eso.
Rechazo familiar y dudas sobre las lesiones documentadas
La respuesta de los allegados del estudiante no se hizo esperar. En una conferencia de prensa realizada en Atlanta, los padres de Wells, Christine Wells-Wonsley y Elmore Wonsley, junto con el abogado especialista en derechos civiles Benjamin Crump, cuestionaron la exhaustividad de la pesquisa y exigieron que el caso permanezca abierto.

El equipo legal criticó el momento en que se dio a conocer el fallo. Christine Wells-Wonsley señaló que recibió un mensaje de texto de la fiscalía poco antes de que la información se hiciera pública, lo cual calificó como una muestra de falta de empatía. Asimismo, la familia remarcó que las autopsias —tanto la estatal como una independiente realizada por el doctor Roger Mitchell— documentaron contusiones y rastros de sangre en la parte posterior de la cabeza del joven, interrogantes que, a su juicio, continúan sin respuesta.
Benjamin Crump, abogado de la familia Wells, afirmó que el propio patólogo de Misisipi había encontrado dos hematomas en la parte posterior de la cabeza del joven y se los había comunicado a los investigadores al principio de la investigación, y añadió que una autopsia independiente había documentado rastros de sangre y lesiones recientes por fuerza contundente en la parte posterior de la cabeza y en la espalda de Nolan, y que hasta el día de hoy ni una sola persona había explicado cómo habían llegado allí.
Contexto de la desaparición en Horn Island
El caso se originó a raíz de los festejos del 4 de Julio, cuando Nolan Wells viajó junto a un grupo de amistades hacia Horn Island, una barrera de islas ubicada a unos 10 kilómetros de la costa continental de Misisipi y accesible exclusivamente por vía marítima. Según los testimonios recopilados por la investigación, el grupo debió emprender el regreso anticipadamente debido a que una de las embarcaciones estaba ingiriendo agua, momento en el cual Wells decidió permanecer en el lugar con la intención de retornar más tarde en otra embarcación.

El cuerpo sin vida del joven fue localizado dos días después, el 6 de julio, en la parte noroccidental de la isla por un guardaparques federal. Mientras las autoridades sostienen que las pruebas no indican la comisión de delitos, la familia y sus representantes insisten en que se profundice en el análisis pericial para esclarecer las circunstancias exactas que precedieron su fallecimiento.
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