Un estudio publicado en Nature revela la presencia y el impacto del virus de influenza aviar de alta patogenicidad H5N1 (H5N1 HPAIV), linaje 2.3.4.4b, en la Antártida. Este virus, que ha expandido su rango geográfico y de huéspedes, llegó al continente antártico en 2023.
Si bien se sospechaba de la mortalidad de la fauna antártica debido al H5N1 HPAIV, basada en análisis virológicos de muestras tomadas a animales fallecidos, hasta ahora no se había confirmado de manera definitiva. Investigadores han demostrado que el H5N1 HPAIV causó una alta mortalidad en una colonia de gaviotas australes (skuas) en uno de los diez sitios antárticos visitados en marzo de 2024.
A través de análisis virológicos, bacteriológicos y patológicos combinados, se determinó que el H5N1 HPAIV provocó necrosis multiorgánica y una rápida muerte en las gaviotas australes, pero no afectó a otras especies examinadas. Los datos sugieren que las gaviotas australes en la Antártida corren riesgo de continuar sufriendo mortalidad debido a la infección por H5N1 HPAIV, lo que representa una amenaza para sus poblaciones, ya de por sí pequeñas. Debido a su amplia distribución y relevancia ecológica, las gaviotas australes podrían desempeñar un papel importante en la propagación del virus a lo largo de la Antártida.
Los investigadores enfatizan la necesidad de una vigilancia interdisciplinaria en los próximos años para monitorear el impacto de esta enfermedad de origen aviar en la fauna única de la Antártida.
