La industria siderúrgica está experimentando una ola de consolidación sin precedentes, ejemplificada por la reciente adquisición de la alemana Klöckner & Co. por parte de la estadounidense Worthington Steel. ¿Qué empresas podrían beneficiarse de esta tendencia y cuáles enfrentarán desafíos persistentes?
Una empresa tradicional alemana pasa a manos estadounidenses: el grupo estadounidense Worthington Steel planea adquirir el procesador de acero y metales alemán Klöckner & Co. Worthington ofrece once euros por cada acción de Klöckner en el marco de una oferta pública de adquisición voluntaria, esperando una tasa de aceptación mínima del 65%. El valor total de la transacción asciende a 2.100 millones de euros. La junta directiva y el consejo de supervisión de Klöckner recomiendan a los accionistas aceptar la oferta. Worthington se especializa en el procesamiento y refinado de productos de acero, y ni esta empresa ni Klöckner operan en la producción de acero bruto, considerada la etapa más difícil de la cadena de valor. El sector enfrenta dificultades, pero algunas compañías están bien posicionadas para beneficiarse de esta transformación.
