El mal aliento, conocido médicamente como halitosis, es una situación incómoda que en la mayoría de los casos se resuelve con un cepillado profundo o una visita al dentista. Sin embargo, si el olor persiste a pesar de una buena higiene bucal, podría ser una señal de alerta más seria que no debe ignorarse.
Los oncólogos recomiendan que, ante un cambio drástico y persistente en el aliento, el primer paso sea visitar a un odontólogo para descartar causas bucales. Si el dentista no encuentra la causa, se sugiere una revisión con un médico internista o un otorrinolaringólogo.
Es importante recordar que el cáncer detectado en sus etapas iniciales tiene una mayor tasa de curación. Prestar atención a las señales que el cuerpo envía, incluso a través del aliento, podría ser crucial para la salud.
Expertos en oncología han señalado que ciertos tipos de cáncer pueden alterar los compuestos químicos del aliento, convirtiéndolo en un indicador temprano de la enfermedad. A continuación, se detallan los tipos de cáncer relacionados con este síntoma y las señales a las que se debe prestar atención.
Cáncer de cabeza y cuello: La señal más directa
Según información del Centro Oncológico Integral Roswell Park de Nueva York, el cáncer que más comúnmente se manifiesta a través del mal aliento es el de cabeza, cuello o laringe, incluyendo tumores en la boca, la lengua, la garganta y las glándulas salivales.
El mal aliento aparece cuando las células cancerosas crecen, causando la muerte del tejido o generando ulceraciones en la cavidad oral. Estas llagas pueden infectarse con bacterias que producen gases de olor fétido y persistente, que no desaparecen con enjuagues bucales.
Además del mal aliento, el centro de investigación subraya otros posibles síntomas de cáncer de laringe:
- Un bulto en el cuello
- Dolor de oído persistente
- Llagas en la boca que no sanan
- Dificultad para comer
- Ronquera
- Pérdida de peso inexplicable
Cáncer bucal
La fundación THANC (Thyroid, Head and Neck Cancer Foundation) especializada en cáncer, indica que actualmente no se conoce la causa definitiva del cáncer bucal, aunque se sabe que es una combinación de factores genéticos y ambientales.
Los principales síntomas de este padecimiento incluyen mal aliento, así como:
- Llagas o úlceras
- Parches rojos en la boca
- Sangrado recurrente
Cáncer de pulmón
Según explica My Lung Cancer, el aliento en casos de cáncer de pulmón se ha descrito como rancio, desagradable y dulce, similar al olor de fruta podrida o miel en fermentación. Estos olores podrían estar relacionados con ciertos COV que se acumulan en el cuerpo debido al cáncer de pulmón, aunque se continúan realizando investigaciones para detectar el cáncer a través del aire exhalado.
Otros órganos que “hablan” a través del aliento
Aunque menos frecuente, el mal aliento persistente también puede estar vinculado a otros tipos de cáncer debido a la falla de órganos vitales:
- Cáncer de hígado: Puede provocar un aliento con olor a “humedad” o moho, conocido como fetor hepaticus, debido a que el hígado ya no puede filtrar las toxinas adecuadamente.
- Cáncer de estómago: Los tumores gástricos pueden causar obstrucciones o cambios en la digestión que provocan reflujo y olores fuertes que suben desde el esófago.
¿Cuándo el mal aliento es una “bandera roja”?
No es necesario entrar en pánico si se experimenta mal aliento después de comer, ya que no es necesariamente una señal de cáncer. Los oncólogos sugieren vigilar el síntoma si se presentan las siguientes condiciones:
- Persistencia: El olor no mejora después de limpiezas dentales profesionales o tratamiento de caries.
- Llagas que no sanan: Heridas en la boca o lengua que duran más de tres semanas.
- Bultos extraños: Aparición de masas en el cuello o dentro de la boca.
- Dificultad para tragar: Sensación de que algo está atorado en la garganta.
- Pérdida de peso inexplicable: Si el mal aliento viene acompañado de un descenso drástico de kilos sin razón aparente.
