La revolución para perder peso se extiende desde la cintura hasta la bodega. Un nuevo estudio revela que el tirzepatide, el principio activo de Mounjaro, reduce significativamente el consumo de alcohol y previene comportamientos similares a las recaídas.
En modelos animales, la ingesta voluntaria de alcohol disminuyó en más de la mitad y los episodios de consumo excesivo se redujeron drásticamente. El fármaco parece actuar disminuyendo el sistema de recompensa del cerebro, apuntando específicamente a los niveles de dopamina en el septum lateral, silenciando efectivamente el “subidón” que hace que el alcohol sea adictivo.
Datos clave:
- Reducción del 50%: Los animales tratados con tirzepatide consumieron menos de la mitad del alcohol que el grupo de control.
- Prevención de recaídas: Después de un período de abstinencia, los animales que recibieron el fármaco no experimentaron el típico “rebote” en el consumo; en cambio, su consumo se mantuvo bajo.
- Disminución de la dopamina: El tirzepatide atenúa los picos de dopamina inducidos por el alcohol en el sistema de recompensa del cerebro, particularmente en el septum lateral (una región vinculada a la motivación y la adicción).
- Doble acción: A diferencia del semaglutide (Ozempic), que solo se dirige al GLP-1, el tirzepatide es un agonista dual (GIP y GLP-1), lo que puede proporcionar un efecto más robusto en los comportamientos adictivos.
- Pistas epigenéticas: El estudio identificó cambios en las proteínas relacionadas con las histonas (que activan y desactivan los genes) en el cerebro, lo que sugiere que el fármaco puede causar cambios biológicos a largo plazo en la forma en que el cerebro procesa las recompensas.
Fuente: Universidad de Gotemburgo
Investigadores de la Universidad de Gotemburgo han demostrado previamente que el semaglutide, que se encuentra en los fármacos para la diabetes y la pérdida de peso Ozempic y Wegovy, reduce el consumo de alcohol en ratas.
En el estudio actual, publicado en la revista eBioMedicine, el enfoque se centra en el tirzepatide y Mounjaro.
El consumo voluntario de alcohol disminuyó en más de la mitad en los animales tratados con tirzepatide. El fármaco también previno comportamientos similares a las recaídas. Después de un período sin alcohol, los animales no aumentaron su consumo; en cambio, este disminuyó en comparación con los niveles anteriores.
“Observamos reducciones claras y robustas en el consumo de alcohol a largo plazo, el consumo excesivo y los comportamientos similares a las recaídas tanto en animales machos como hembras. Lo que hace que este estudio sea particularmente interesante es que también proporciona nuevas perspectivas sobre cómo esta clase de fármacos puede influir en el sistema de recompensa del cerebro”, afirma Christian Edvardsson, estudiante de doctorado en farmacología de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo.
Disminuyendo los efectos del alcohol
El tirzepatide, el primer medicamento que actúa como un agonista dual en los receptores de las hormonas de la saciedad GIP y GLP-1, está aprobado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y se utiliza ampliamente en la práctica clínica. Debido a que su perfil de seguridad ha sido ampliamente estudiado, esto puede facilitar futuras investigaciones sobre su posible papel en el trastorno por consumo de alcohol.
En el estudio, los investigadores encontraron que el tirzepatide atenuó los efectos del alcohol sobre la dopamina, un neurotransmisor clave en el sistema de recompensa del cerebro que contribuye a las propiedades reforzadoras del alcohol. El efecto parece estar mediado, al menos en parte, a través del septum lateral, una región del cerebro vinculada a la motivación, la recompensa y la recaída tanto en animales como en humanos.
Los hallazgos ofrecen una posible explicación neurobiológica de observaciones anteriores de que medicamentos similares pueden reducir el consumo de alcohol y los antojos.
En el septum lateral, los investigadores también identificaron cambios en las proteínas relacionadas con las histonas que influyen en si los genes se activan o desactivan. Las alteraciones en estas proteínas se han asociado previamente con el consumo de sustancias y la adicción. Sin embargo, el estudio no demuestra que estos cambios en sí mismos causen la reducción del consumo de alcohol. Más bien, los resultados sugieren que pueden formar parte de los mecanismos biológicos afectados por el tirzepatide.
Futuras opciones de tratamiento
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Gotemburgo en colaboración con colegas de la Universidad Médica de Carolina del Sur. Combinó pruebas de ingesta y comportamiento con mediciones de los niveles de neurotransmisores en el cerebro y análisis moleculares.
“Todavía no es un nuevo tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol. Pero los hallazgos refuerzan la idea de que los fármacos que se dirigen a estos sistemas neuronales pueden ser relevantes para investigar más a fondo como posibles opciones de tratamiento”, afirma Elisabet Jerlhag Holm, Profesora de Farmacología de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo.
Preguntas clave respondidas:
R: Es una pista importante, pero no una cura todavía. Si bien los datos de los animales son “robustos”, se necesitan ensayos en humanos para confirmar el efecto. Sin embargo, dado que Mounjaro ya está aprobado por la FDA para la diabetes y la pérdida de peso, su perfil de seguridad es bien conocido, lo que podría acelerar su aprobación para el trastorno por consumo de alcohol.
R: La adicción y el apetito comparten el mismo “hardware” de recompensa en el cerebro. Al calmar las hormonas que hacen que se anhele la comida, estos fármacos también parecen calmar el impulso por beber impulsado por la dopamina.
R: No necesariamente. Simplemente hace que el cerebro esté menos interesado en la recompensa. El estudio demostró que el comportamiento de “recaída”, el deseo desesperado de beber después de estar sobrio, se desactivó eficazmente.
Notas editoriales:
- Este artículo fue editado por un editor de Neuroscience News.
- Se revisó a fondo el artículo de la revista.
- Se agregó contexto adicional por nuestro personal.
Acerca de esta investigación neurofarmacológica y sobre el TUA
Autor:
Fuente: University of Gothenburg
Contacto: Peter Larsson – University of Gothenburg
Imagen: La imagen es cortesía de Neuroscience News
Investigación original: Acceso abierto.
“Tirzepatide reduces alcohol drinking and relapse-like behaviours in rodents” por Christian E. Edvardsson, Louise Adermark, Sam Gottlieb, Safana Alfreji, Thaynnam A. Emous, Yomna Gouda, Annika Thorsell, Milica Vujičić, Cajsa Aranäs, Anna Benrick, Ingrid Wernstedt Asterholm, Marcelo F. Lopez, Howard C. Becker, y Elisabet Jerlhag. eBioMedicine
DOI:10.1016/j.ebiom.2025.106119
Resumen
Tirzepatide reduce el consumo de alcohol y los comportamientos similares a las recaídas en roedores
Antecedentes
El trastorno por consumo de alcohol (TCA) sigue siendo un importante problema de salud pública, con pocos medicamentos eficaces disponibles en la actualidad. Sin embargo, los péptidos del eje intestino-cerebro parecen ofrecer objetivos terapéuticos prometedores para el TCA, ya que influyen en la circuitería de recompensa mesolímbica.
Métodos
Aquí, examinamos los efectos del tirzepatide, un agonista dual de acción prolongada del receptor del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1R) y del receptor del polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa (GIPR) aprobado para la diabetes y la obesidad, utilizando ensayos de comportamiento (actividad locomotora y preferencia por el lugar condicionado), paradigmas de ingesta de alcohol (acceso intermitente de dos botellas, consumo en la oscuridad y el efecto de privación de alcohol) y análisis moleculares (microdiálisis, electrofisiología y proteómica) en roedores.
Resultados
En primer lugar, el tirzepatide atenuó eficazmente las propiedades gratificantes del alcohol, medidas a través de la estimulación locomotora, la preferencia por el lugar condicionado y la liberación de dopamina acumulal (P
Finalmente, el tirzepatide indujo una depresión sináptica sostenida en el septum lateral (P
Interpretación
En conjunto, nuestros hallazgos sugieren que el tirzepatide modula los comportamientos relacionados con el alcohol a través de mecanismos relacionados con la recompensa y también afecta las consecuencias fisiológicas asociadas con el consumo crónico de alcohol. Dada la utilización clínica establecida del tirzepatide y la consistencia de los efectos observados aquí, estos resultados respaldan una mayor investigación para tratar el TCA y sus complicaciones asociadas.
