Ciudad de Panamá (AP) — China condenó este lunes la demolición de un monumento en honor a la comunidad china en Panamá, un nuevo capítulo en el contexto del impulso de la administración de administración Trump para que la nación centroamericana se distancie de Pekín.
El presidente de Panamá se sumó a la condena, responsabilizando a las autoridades locales y prometiendo la reconstrucción del monumento.
Videos que circularon en redes sociales durante la noche mostraron excavadoras destruyendo el monumento, que conmemoraba los 150 años de presencia china en Panamá y la contribución de los inmigrantes chinos en la construcción de ferrocarriles y el Canal de Panamá.
Erigido en 2004 con elementos arquitectónicos tradicionales chinos —incluyendo un arco ceremonial, tejas curvas y leones de piedra—, se encontraba en un mirador panorámico cerca del Canal de Panamá.
Al amanecer, trabajadores de la construcción retiraban los escombros. Lo único que quedaba del monumento eran dos leones de piedra rotos colocados junto a la acera.
La embajada china en Panamá acusó a las autoridades locales de haber “demolido de manera descarada y forzada” el monumento y de “dañar gravemente los sentimientos amistosos del pueblo chino hacia el pueblo panameño”.
Xu Xueyuan, la embajadora china, exigió explicaciones en una publicación en X.
“Este monumento, que albergó 171 años de vida, sangre y dedicación de la comunidad china, ha sido hecho añicos”, escribió la embajadora. “Un símbolo de la amistad entre China y Panamá, reducido a nada. ¿Y pregunto: por qué?”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que China ejerce control sobre el canal, que es administrado por una autoridad independiente. Trump ha presentado poca evidencia para respaldar su afirmación y el gobierno panameño ha rechazado repetidamente la acusación.
Trump ha presionado para contrarrestar los lazos económicos entre las naciones latinoamericanas y China, que se han fortalecido en los últimos años a medida que China superó a la inversión estadounidense en gran parte de la región.
La oficina del gobierno local, la alcaldía de Arraiján, declaró que el monumento fue demolido debido a que presentaba “riesgos estructurales” para la seguridad pública, desestimando las acusaciones de que se trató de una acción política. El comunicado no explicó por qué la demolición se llevó a cabo durante la noche.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, calificó la demolición de “barbarie” y anunció que el gobierno federal reconstruirá el monumento.
“Esta es una comunidad tradicional en nuestro país que se remonta a generaciones”, dijo en X. “Merecen todo nuestro respeto. Se debe iniciar una investigación de inmediato. Un acto de irracionalidad como este es imperdonable”.
Tanto panameños como chinos expresaron su indignación por la demolición. Algunos miembros de la comunidad china organizaron una protesta en el lugar, mientras que algunos negocios anunciaron su cierre en señal de protesta.
Jaime Bustos, un guía turístico panameño, dijo que quedó impactado cuando llevó a un grupo de turistas italianos a visitar el monumento.
“Ayudaron a construir nuestro ferrocarril interoceánico, ayudaron a construir el Canal de Panamá y están ayudando a la economía de nuestro país”, dijo, refiriéndose a la comunidad china en Panamá. “Creo que fue un acto cruel”.
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Janetsky informó desde la Ciudad de México. La periodista de Associated Press, Alma Solís, en la Ciudad de Panamá, contribuyó a este informe.
Abraham Felipe Terán y Megan Janetsky, The Associated Press
