El rover Perseverance de la NASA detectó partículas de polvo ultrafinas en Marte que pueden penetrar en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo. Las mediciones, realizadas durante más de 1.645 días marcianos, permitirán mejorar el diseño de futuros trajes espaciales y normas de seguridad para astronautas.
Rover Perseverance de la NASA establece récord de distancia
El vehículo explorador Perseverance ha recopilado datos clave sobre la superficie marciana tras examinar muestras de materiales expuestas en su brazo robótico. El hallazgo, divulgado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, detalla la presencia de partículas capaces de sortear los filtros respiratorios humanos y llegar directamente a la sangre. En paralelo, según detalla ciencia.nasa.gov, el Perseverance batió el récord de distancia recorrida fuera de la Tierra que ostentaba el Opportunity, alcanzando un odómetro de 45,22 kilómetros (28,10 millas) en su sol número 2.006, un hito logrado mientras atravesaba la región junto al borde occidental del cráter Jezero apodada “Lac de Charmes”.
Perseverance is only the second vehicle to travel the distance of a marathon on another planet, following NASA's Opportunity rover, which accomplished the feat in 2015. https://t.co/bOeGdCGU0A
Mediciones prolongadas y pruebas de materiales en el cráter Jezero.
La NASA proyecta su misión de astronautas a Marte
La investigación analizó el polvo acumulado sobre cinco pequeñas muestras de materiales instaladas en una carta de calibración del instrumento SHERLOC, diseñado para identificar sustancias mediante luz. Cada muestra cuenta con una superficie de 20 milímetros cuadrados e incluye polímeros como teflón y vectran, empleados habitualmente en la fabricación de trajes espaciales. Según explicó Katie Stack Morgan, científica del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en el sur de California, la misión combina su búsqueda principal de indicios de vida microbiana antigua con la preparación para la exploración humana.
Las partículas adquieren carga eléctrica al chocar en la atmósfera, lo que favorece su adherencia constante a los polímeros. Scott VanBommel, científico del programa Perseverance en la Universidad de Washington en San Luis y autor principal del estudio, indicó que las acumulaciones más grandes de polvo marciano se desprenden con el tiempo, pero las fracciones más pequeñas permanecen y representan el mayor desafío para los sistemas de soporte vital humano.
La NASA busca un traje para Marte
El problema del regolito no es nuevo para la agencia espacial. Durante las misiones Apolo en la Luna, los granos abrasivos rayaron las viseras de los cascos, dañaron el exterior de los trajes y afectaron los cierres, además de provocar síntomas similares a los de una alergia estacional en los astronautas. En Marte, aunque el viento hace que las partículas choquen entre sí y desgasten menos las superficies externas, el polvo presenta una mayor concentración de azufre, cloro, hierro y sílice, y permanece en constante circulación debido a las tormentas regionales y globales. Mientras tanto, radiomitre.cienradios.com advierte sobre otro obstáculo crítico para las futuras misiones tripuladas al planeta rojo: los diseños actuales de trajes espaciales como el xEMU del programa Artemis resultan demasiado pesados, ya que alcanzan los 170 kilos, lo que obligaría a los ingenieros a idear un futuro MxEMU que no supere los 104 kilos —un recorte cercano al 40%— para que los exploradores puedan cargar equipos de manera segura y regresar a pie al hábitat en caso de emergencia.

“El polvo ha representado un desafío para la exploración de la superficie desde el programa Apolo”, declaró Lindsay Hays, directora interina de la División de Ciencias Planetarias de la NASA en Washington. “La misión Perseverance está proporcionando a nuestros ingenieros y médicos de vuelo mediciones que pueden utilizar para mejorar nuestros diseños actuales mucho antes de que los primeros astronautas estadounidenses lleguen a Marte”.
Lindsay Hays, directora interina de la División de Ciencias Planetarias de la NASA en Washington
Con estos registros de partículas ultrafinas, que superan las mediciones anteriores de aproximadamente 3 micrómetros de diámetro, los ingenieros de la NASA disponen de datos precisos para desarrollar viviendas, equipos de limpieza, esclusas de acceso de doble cámara y normativas de seguridad más rigurosas. La agencia ya ha probado tecnologías complementarias, como escudos electrodinámicos que utilizan campos eléctricos para remover polvo lunar de vidrios y radiadores térmicos, evaluados recientemente en la Luna a través de misiones comerciales y centros de prueba terrestres en Florida y Houston.
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