El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió por primera vez en persona que su administración podría retirar el apoyo al reclamo de la soberanía británica sobre las islas Malvinas en el marco de exigencias de gasto militar a la OTAN. Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas
, respondió el mandatario norteamericano en el Salón Oval ante la consulta específica de un periodista, tal como informó La Nación.
Trump sugiere que podría revisar la postura de Estados Unidos sobre las Malvinas
La declaración se produjo tras una filtración revelada por el diario británico The Telegraph, que indicó que funcionarios del Pentágono habrían amenazado a Gran Bretaña con modificar su posicionamiento sobre el archipiélago si el gobierno británico no aumenta el gasto en Defensa al 5% de su PBI. Ante la controversia generada, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, minimizó la filtración al calificarla como tan solo un correo electrónico
con algunas ideas, según consignó Clarín.

Reacción oficial de la Argentina y postura de neutralidad de Washington
Frente a este escenario, el Gobierno argentino adoptó una postura de cautela y prudencia
. Desde el Poder Ejecutivo nacional interpretan que la advertencia responde a una estrategia de presión de la administración de Donald Trump hacia los miembros de la OTAN, y no a un giro formal en la política exterior de la Casa Blanca, de acuerdo con los detalles publicados por Infobae.

Por su parte, el Departamento de Estado y el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, recalcaron que la postura oficial estadounidense sobre el archipiélago continúa siendo de neutralidad, reconociendo la administración de facto del Reino Unido pero sin adoptar posturas sobre los reclamos de soberanía de ninguna de las partes.
Debate político en el Reino Unido por las exigencias de defensa
La advertencia norteamericana desató cruces y posicionamientos entre dirigentes políticos británicos. Mientras legisladores conservadores y laboristas coincidieron en remarcar que la soberanía británica sobre el archipiélago no está en discusión, surgieron cuestionamientos internos sobre el nivel de inversión militar del país frente a los requerimientos de la Alianza Atlántica.
Paralelamente, en el plano local argentino se generó polémica por la autorización y el ingreso del buque británico VS Promise al puerto de Ushuaia. El canciller Pablo Quirno defendió la medida al explicar que la embarcación fue contratada por un consorcio petrolero habilitado para operar en aguas argentinas y transportar crudo extraído en la Cuenca Marina Austral, un procedimiento cuestionado desde el entorno del gobernador Gustavo Melella debido a restricciones normativas provinciales sobre barcos de bandera británica, según detalló Diario El Día de La Plata.
Lectura relacionada