Un tercio de todas las especies de abejas salvajes de Irlanda podría extinguirse para 2030. La advertencia proviene de un estudio exhaustivo realizado por los científicos Dr. Úna Fitzpatrick y Dr. Tomás Murray, quienes en 2004 emprendieron la tarea de censar cada condado irlandés para registrar la población de abejas. Al comparar sus hallazgos con los registros históricos de Arthur Stelfox, quien trabajó en el Museo Nacional de Irlanda en la década de 1920, y John Breen, un apasionado entomólogo de Tipperary que documentó especies mientras viajaba en motocicleta, descubrieron una preocupante tendencia de declive.
Fitzpatrick buscó en la costa de Clare el Abejorro Amarillo Grande, una especie que Breen había observado con frecuencia, pero no la encontró debido a la pérdida de su hábitat por urbanización y la construcción de campos de golf. Señaló además otras seis especies que antes eran comunes y que ahora apenas se ven. Murray, trabajando en Roscommon, confirmó que los números de abejas estaban disminuyendo significativamente.
Los investigadores utilizaron las colecciones de Breen, guardadas en cajas y registradas con precisión, para construir una línea de base histórica. Al comparar esos datos con sus propias encuestas, concluyeron que más de la mitad de las especies de abejas en Irlanda han visto reducida su distribución, y un tercio enfrenta riesgo real de extinción para finales de esta década.
El estudio no solo documenta la pérdida, sino que también invita a la participación ciudadana: tomar fotografías de abejas y compartirlas puede contribuir al monitoreo y la conservación de estos polinizadores vitales.
