Las vitaminas son esenciales para el cuerpo y se consideran beneficiosas para la salud. De hecho, algunos estudios sugieren que ciertas vitaminas pueden ayudar a prevenir el cáncer y otras enfermedades graves. El cuerpo necesita obtener vitaminas de fuentes externas, como los alimentos, ya que no puede producirlas en cantidades suficientes por sí mismo.
Sin embargo, no siempre es cierto que “cuanto más, mejor” en lo que respecta a las vitaminas. La ingesta excesiva, especialmente a través de suplementos, puede provocar sobredosis con consecuencias graves para la salud. Una de estas consecuencias podría ser un mayor riesgo de cáncer de pulmón. A continuación, se explica en qué consiste este riesgo y las advertencias de los expertos.
Las vitaminas: una sobredosis puede aumentar el riesgo de cáncer
Una dieta rica en vitaminas es generalmente una forma saludable de reducir el riesgo de cáncer. Por ejemplo, una ingesta diaria de vitamina D podría reducir la mortalidad por cáncer en la población en un 12%, según el Centro Alemán de Investigación del Cáncer.
No obstante, no todas las vitaminas funcionan como la vitamina D. La Sociedad Alemana contra el Cáncer señala que, durante mucho tiempo, se ha esperado que una mayor ingesta de vitaminas y sustancias con propiedades antioxidantes pudiera prevenir el cáncer. Sin embargo, los expertos advierten que hay poca evidencia que lo respalde, ya que no se conocen completamente todos los mecanismos de acción y efectos de los antioxidantes en el organismo.
Por esta razón, la Sociedad Alemana contra el Cáncer considera que la ingesta adicional de suplementos vitamínicos solo es beneficiosa en circunstancias especiales, como el embarazo o enfermedades que dificultan la absorción de nutrientes como la vitamina D o el calcio. En Alemania, esto solo se aplica a unas pocas vitaminas y minerales. Una sobredosis puede ser perjudicial e incluso aumentar el riesgo de cáncer, advierte la Sociedad Alemana contra el Cáncer.
Cáncer de pulmón: esta vitamina aumenta el riesgo
Un estudio publicado en 2019 reveló un mayor riesgo de cáncer de pulmón asociado a dosis elevadas de vitamina B12, según advierte la Sociedad Alemana contra el Cáncer en su portal de internet. Es importante comprender que no es la vitamina B12 en sí la que causa el cáncer, sino que dosis muy altas de esta vitamina pueden estimular el crecimiento de células cancerosas ya existentes. Por lo tanto, la Sociedad Alemana contra el Cáncer recomienda determinar los niveles séricos de vitamina B12 antes de considerar su suplementación y someterse a un examen médico. La acción de la vitamina B12 aún está siendo investigada.
Otro estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation en 2023 sugiere que la ingesta adicional de vitaminas podría aumentar el riesgo de desarrollar un tumor maligno en los pulmones. En concreto, se trata de la vitamina A, la vitamina C soluble en agua y la vitamina E, conocidas como antioxidantes. Si bien son importantes para la salud de la piel, los dientes, las encías, los huesos y los vasos sanguíneos, también podrían activar un mecanismo que favorece a las células cancerosas.
Riesgo de cáncer: cómo las vitaminas benefician al tumor
Según la investigación, los tumores cancerosos utilizan las vitaminas para formar nuevos vasos sanguíneos, lo que mejora su suministro de nutrientes y acelera su crecimiento. Los antioxidantes presentes en los alimentos como las frutas y verduras no representan un problema, según los autores del estudio. Sin embargo, es mejor evitar los suplementos vitamínicos, como pastillas, gotas o bebidas enriquecidas, especialmente porque muchos fabricantes recurren a publicidad engañosa.
