Xiaomi ha presentado un nuevo procesador móvil y dos chips especializados en inteligencia artificial y conducción autónoma, fabricados por TSMC con tecnología de 3 nanómetros. Esta estrategia busca reducir la dependencia de proveedores externos como Qualcomm en medio de un mercado global de teléfonos inteligentes a la baja.
El fabricante chino de dispositivos móviles Xiaomi Corp. dio un paso decisivo en su división de semiconductores al presentar una nueva versión de su procesador móvil interno, el Xring O3. Este componente, desarrollado para sus dispositivos más emblemáticos, desafía directamente a gigantes del sector como Qualcomm Inc. y MediaTek Inc., empresas que durante años han suministrado los chips principales a la compañía con sede en Pekín, según los reportes publicados este lunes.
Inversión multimillonaria y el salto a los 3 nanómetros con TSMC
La compañía tecnológica ha destinado más de 21 mil millones de yuanes —equivalentes a unos 3,1 mil millones de dólares— desde que relanzó su programa interno de desarrollo de chips, reuniendo a un equipo de casi 3.000 expertos. Para la fabricación del nuevo procesador O3, Xiaomi ha recurrido a la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), utilizando su tecnología de producción de 3 nanómetros.
De acuerdo con fuentes con conocimiento de los planes que prefirieron el anonimato, se espera que este chip impulse el próximo teléfono plegable insignia de la marca, con un objetivo de envío estimado entre 200.000 y 300.000 unidades. Esta incursión en el segmento de los plegables sitúa a Xiaomi en competencia directa con el líder nacional en dicho mercado. Las cifras de la industria indican que Huawei envió 1,6 millones de teléfonos plegables en China durante el segundo trimestre, acaparando una participación de mercado de 68 por ciento, seguido por Honor con 13,7 por ciento y Oppo con 8,5 por ciento, según datos de Smart Analytics Global citados por las fuentes.
Los nuevos chips Xring O100 y D100 para IA y conducción inteligente
Junto con el procesador móvil O3, la empresa desveló otros dos componentes que amplían su ecosistema de semiconductores. Por un lado, el Xring O100 opera como una unidad de procesamiento neural de 6 nanómetros diseñada específicamente para ejecutar localmente el modelo de lenguaje grande de la marca, denominado MiMo, en dispositivos de electrónica de consumo. Por otro lado, el Xring D100 se presenta como el primer chip de conducción autónoma de alta potencia de cálculo en China construido sobre un proceso de 3 nanómetros.
El D100 cuenta con una unidad central de procesamiento (CPU) de 20 núcleos de alto rendimiento, un procesador neuronal (NPU) de 16 núcleos y compatibilidad con hasta 160 GB de memoria unificada. Según la compañía, el circuito integrado ha completado todas sus fases de validación y está programado para su uso comercial en 2027. Antes de su despliegue en vehículos eléctricos, Xiaomi instaló el D100 en un prototipo de terminal de escritorio denominado AI Cube Prototype, capaz de ejecutar localmente modelos de 120 mil millones y 3 mil millones de parámetros con sistemas de conmutación rápida y lenta.
Desempeño financiero y el contexto del mercado global
La apuesta interna de los fabricantes por diseñar sus propios procesadores responde a una tendencia más amplia de la industria para diferenciarse y mitigar la dependencia de proveedores externos frente a una competencia feroz en la gama alta. En el caso del procesador anterior, el Xring O1 lanzado en mayo de 2025, Xiaomi informó en una reciente llamada de resultados que los envíos acumulados de dispositivos equipados con este chip —incluyendo teléfonos, tabletas y relojes— han superado el millón de unidades, de las cuales aproximadamente 150.000 corresponden a teléfonos inteligentes.
No obstante, la expansión tecnológica se produce en un escenario de contracción para las ventas de dispositivos. Los fabricantes se enfrentan a un descenso en la demanda impulsado por el encarecimiento de la memoria y los componentes. Los datos recopilados por Visible Alpha para S&P Global muestran que Xiaomi comercializó 65 millones de teléfonos en el primer semestre de 2026 a un precio medio de 1.329 yuanes (unos 197,74 dólares), frente a los 84 millones de unidades vendidas a 1.141 yuanes en el mismo periodo de 2025 y los 83 millones a 1.123 yuanes registrados en 2024.

En el ámbito financiero, los resultados del segundo trimestre publicados por la empresa reflejan una pérdida operativa de 2,6 mil millones de yuanes en sus nuevas iniciativas, que incluyen vehículos eléctricos y proyectos de inteligencia artificial. Este saldo negativo obedeció principalmente a una menor proporción en las entregas del modelo SU7 Ultra, al incremento en los costes de componentes clave y al aumento de los gastos vinculados a la inteligencia artificial. Las previsiones de International Data Corporation apuntan a que los envíos mundiales de teléfonos inteligentes sufrirán una caída en 2026, lo que marcará el ritmo de prueba para la rentabilidad de las inversiones en I+D de la compañía.
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