Los ministros de Finanzas del G7 han declarado que continuarán explorando diversas opciones de financiación para Ucrania, incluyendo la posible utilización de los activos soberanos rusos inmovilizados en sus jurisdicciones hasta que Rusia realice las correspondientes reparaciones.
Sin embargo, enfatizaron que cualquier acción al respecto deberá ajustarse a sus respectivos marcos legales. Un diplomático de la Unión Europea, informado sobre la reunión, reveló que la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, se ha mostrado reacia a utilizar los activos rusos debido a preocupaciones legales.
Varios funcionarios, bajo condición de anonimato, sugieren que la postura de Japón está vinculada a la oposición de Estados Unidos al uso de los activos rusos para Ucrania, argumentando que Tokio no desea desafiar a su aliado clave.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha indicado su intención de emplear los activos rusos como herramienta para llevar al presidente Vladimir Putin a la mesa de negociaciones. En lugar de enviar los fondos directamente a Kiev, Washington ha propuesto devolver una parte de los activos a Rusia y destinar el resto a financiar inversiones estadounidenses en Ucrania.
