La posibilidad de que la 117ª edición de la Milán-Sanremo se decidiera con un ataque desde la distancia, aprovechando el Passo del Turchino como plataforma de lanzamiento –como hizo Claudio Chiappucci para ganar la Classicissima en 1991– se desvaneció después de tres horas y media de carrera. Las condiciones climáticas, poco adversas, y el estricto control del pelotón, que mantuvo constantemente a tres minutos de distancia a los nueve corredores que protagonizaban la “fuga publicitaria”, impidieron que la carrera se decidiera de esa manera.
Los integrantes de la fuga, que se formó desde los primeros kilómetros, son Martin Marcellusi (Bardiani CSF 7 Saber), Manuele Tarozzi (Bardiani CSF 7 Saber), Lorenzo Milesi (Movistar Team), Manlio Moro (Movistar Team), Andrea Peron (Team Novo Nordisk), David Lozano (Team Novo Nordisk), Alexy Faure Prost (Team Picnic PostNL), Dario Igor Belletta (Team Polti VisitMalta) y Mirco Maestri (Team Polti VisitMalta).
