George Russell se alzó con la victoria en la Sprint, demostrando un dominio contundente. El piloto británico sabe aprovechar al máximo su potente monoplaza, esperando pacientemente y superando a sus rivales. Además, ha mejorado sus salidas, creando una combinación letal para aquellos que lo persiguen. Sin embargo, se enfrenta a la presión de defenderse de un doble ataque.
La carrera de 19 vueltas fue vibrante, y el nuevo reglamento contribuyó a limitar los cálculos estratégicos. Desde el inicio, la salida recordó a Melbourne, con Hamilton tomando la delantera gracias al turbo de menor tamaño de Ferrari, mientras que Antonelli nuevamente tuvo problemas.
Antonelli perdió posiciones, pasando del segundo al séptimo lugar, y sufrió una penalización de 10 segundos tras un incidente con Hadjar. A pesar de su remontada y sus adelantamientos, no fue suficiente para superar la situación, especialmente después de la entrada del coche de seguridad (retirada de Hulkenberg, la segunda consecutiva para Audi, un proyecto joven). Kimi tiene margen para crecer, pero debe aprovechar el enorme potencial que tiene a su disposición. Ferrari obtuvo un buen resultado en la Sprint, con Leclerc segundo por delante de Hamilton, demostrando que el coche es competitivo y se acerca más a Mercedes en carrera que en clasificación.
La batalla entre los dos pilotos de Ferrari fue intensa, y en un momento dado Leclerc se quejó por radio sobre el espacio disponible en la pista. Acusó a su compañero de no dejarle espacio, afirmando haber perdido tiempo. Estas disputas entre compañeros de equipo ya habían ocurrido en el pasado con Carlos Sainz, también en una Sprint (Austria 2022). Es importante mantener la rivalidad bajo control. Sin duda, esta competencia interna ayudó a Russell a construir una ventaja. Leclerc gestionó la situación a su manera, controlando los neumáticos y acelerando cuando fue necesario, enviando un mensaje de superioridad, aunque Hamilton es un rival diferente al de la temporada pasada. Incluso lideró la carrera al principio, hasta que Russell tomó contramedidas gestionando la energía, lo que permitió a Leclerc reintegrarse al grupo. “Nuestro coche es fuerte en carrera, es algo positivo: el ritmo era excelente y estoy contento”, declaró.
El coche de seguridad alteró los distancias, y Hamilton, que se encontraba detrás de Leclerc, sufrió más durante la parada en boxes (Ferrari tuvo que realizar un doble pit-stop), pero rápidamente superó a Norris, quien lo había adelantado en el pit lane. Piastri terminó sexto, mientras que Lawson y Bearman sumaron los últimos puntos. Dos jóvenes pilotos con grandes ambiciones: uno buscando redimirse tras ser despedido por Red Bull, y el otro queriendo demostrar que está listo para Ferrari (proviene de la cantera de Maranello). Ollie superó a Verstappen, mientras que Red Bull tuvo una mala actuación en un circuito exigente como Shanghai: “Todo lo que podía salir mal salió mal: desde la salida, el desgaste de los neumáticos y el equilibrio. Tenemos más problemas de los que esperábamos”.
