Según documentos del gobierno, el expresidente Donald Trump busca un acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita que renunciaría a las garantías de seguridad habituales contra el desarrollo de armas nucleares. La información, obtenida por la agencia Reuters, revela que el borrador del acuerdo no incluye el protocolo adicional de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que otorgaría a la ONU amplios derechos de inspección, incluyendo visitas sin previo aviso a lugares no declarados. Además, el documento permitiría un programa saudí de enriquecimiento de uranio y reprocesamiento de combustible, pasos tecnológicos que podrían utilizarse para la fabricación de bombas atómicas.
Grupos de control de armas y políticos de ambos partidos, republicano y demócrata, han insistido en que Riad abandone estas tecnologías para evitar una carrera nuclear en Oriente Medio. Kelsey Davenport, de la Arms Control Association (ACA), expresó que el informe plantea dudas sobre si la administración evaluó adecuadamente los riesgos de proliferación. La administración Trump podría presentar el llamado acuerdo 123 al Congreso el 22 de febrero, dando al parlamento 90 días para bloquearlo mediante una resolución, de lo contrario, entraría en vigor automáticamente.
Esta iniciativa se produce en un momento de creciente preocupación por una nueva carrera armamentista nuclear global, tras la expiración a principios de mes del último gran tratado de desarme entre Estados Unidos y Rusia. El príncipe heredario saudí, Mohammed bin Salman, declaró en 2023 que el reino adquiriría armas nucleares si su rival regional, Irán, lo hiciera. “Si ellos la consiguen, nosotros también debemos tenerla”, afirmó en ese momento a la cadena Fox News. La Casa Blanca y la embajada saudí en Washington no han emitido comentarios sobre el informe.
Paralelamente, y a la espera de una posible decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la legalidad de aranceles amplios, el presidente Donald Trump ha defendido nuevamente la imposición de estos aranceles. “La formulación es clara: como presidente, tengo el derecho de imponer aranceles por razones de seguridad nacional a países que nos han explotado durante años”, declaró durante un evento en Rome, Georgia.
Trump aprovechó la ocasión para señalar supuestos desequilibrios comerciales y advertir sobre los peligros para la economía nacional si no se autorizan los aranceles. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha impuesto aranceles a numerosos países. Los expertos, sin embargo, prevén que los precios aumenten para los consumidores, ya que las empresas trasladarán al menos una parte de los aranceles a los consumidores.
